A puertas cerradas, la cúpula china comenzó a diseñar su renovación
Pekín. — A una semana del Congreso del Partido Comunista de China, que llevará a cabo un cambio generacional en el liderazgo de la agrupación y del país, ayer se reunió su comité central.
2 de noviembre 2012 · 01:00hs
Pekín. — A una semana del Congreso del Partido Comunista de China, que llevará a cabo un cambio generacional en el liderazgo de la agrupación y del país, ayer se reunió su comité central. Pero sólo las medidas de seguridad extraordinarias en las calles de Pekín indicaban que algo importante estaba ocurriendo.
En un encuentro a puertas cerradas que se prolongará tres días, los alrededor de 370 miembros del comité central prepararán todas las decisiones importantes y debatirán el borrador de su informe de rendición de cuentas. También se discutirá la propuesta modificación de los estatutos del partido, que será presentado a los 2.200 delegados.
En un informe de la comisión disciplinaria se adoptará la expulsión formal del partido del líder regional Bo Xilai, caído en desgracia tras el escándalo protagonizado por su mujer, que asesinó a un empresario británico y fue condenada. Bo, jefe del partido en Chongqing, habría ascendido de no ser por el escándalo.
Entre bambalinas existe un tira y afloje por la nueva composición del buró político y su poderoso comité permanente. Todavía no está claro si seguirá estando compuesto por nueve miembros o tan sólo siete o incluso cinco, para aumentar su efectividad. Durante el Congreso, el actual vicepresidente, Xi Jinping, asumirá el cargo de presidente del partido, que hasta ahora ostentaba Hu Jintao. En marzo, Xi se convertirá en el nuevo presidente del país y habrá también un cambio de gobierno: el viceprimer ministro, Li Keqiang, se convertirá en primer ministro en sustitución de Wen Jiabao. Este se ha visto afectado recientemente por una denuncia del diario The New York Times, que documentó el enorme enriquecimiento del líder comunista y su familia. Wen y el PCH desmintieron el informe, pero es claro que la impresión entre la población china es que existe una enorme corrupción en la cúpula, la que incluye el sistemático cobro de millonarias "comisiones" por autorizar inversiones a empresarios, nepotismo y todo tipo de actos venales. Por la misma época en que estalló el escándalo de Bo Xilai, el hijo de un alto jefe del PCCH se mató al volante de una Ferrari. El caso fue percibido como uno entre cientos del enriquecimiento indebido de la cúpula comunista.