Economía

La riqueza de un país

El mundo económico de vanguardia posó sus ojos en ésta ingeniería intelectual sin precedentes.

Domingo 21 de Julio de 2019

Fue un sueño hecho realidad aquella Constitución Federal Argentina del tucumano Juan Bautista Alberdi (1810-1884) que describía taxativamente un sistema completo de política económica y garantizaba libertad de trabajo, movilidad del capital y el provecho de la tierra.

El mundo económico de vanguardia posó sus ojos en ésta ingeniería intelectual sin precedentes. Fue el manual de guía sobre los que se edificaron verdaderos imperios de aquellos países que hasta hoy lideran el desarrollo.

Esa revolución Argentina hacia la libertad económica es aquella celebrada en mayo de 1810 contra la dominación española. Liberarse de estas restricciones fue el principal motivo de conflicto contra el sistema colonial. Se logró.

La revolución le dio paso a la libertad económica en aquella Argentina desierta que enamoraba al mundo todo, invitaba y atraía poblaciones enteras de inmigrantes, de nuevas industrias y de capitales que soñaron con la independencia y el progreso que nuestra tierra prometía.

J. B. Alberdi se preguntaba: ¿porqué no se explotan en grandes escalas las industrias privadas? ¿porqué duerme el sueño profundo y en oscuridad próxima la indigencia aquellas tierras que producen seda y algodón?

Encontró su respuesta en la falta de capitales, en brazos faltantes dispuestos a trabajar. Argentina era un desierto repleto de oportunidades.

¿Pero la riqueza quién la hace? ¿Puede un gobierno decretarla? ¿El sector público colaboran o estorban en la producción? Desde la definición técnica, la riqueza no es otra cosa que la hija del trabajo, del capital y de la tierra (los factores de producción).

La combinación que el hombre perfecciona sobre estos factores, generan la producción creando valor de mercado, por el qué alguien está dispuesto a pagar y esto genera ingresos para los productores que luego los vuelcan al mercado durante el proceso de satisfacción de sus necesidades.

La riqueza es una producción del hombre en su instinto de conservación y mejora, que adquiere más valor en cuanto más educación contenga, dado que la educación agrega valor qué redunda en beneficios individuales y sociales. Una mano invisible.

Diógenes y Alejandro

¿Qué exige la riqueza de la ley y o del Estado para producirse y crearse? Lo que Diógenes le solicitaba a Alejandro aquella mañana durante los Juegos Ístmicos en Corinto. Diógenes de Sinope estaba en pleno pensamiento y Alejandro Magno quería conocerlo. Se puso a su disposición y ante la pregunta de qué podría hacer por él, Diógenes le respondió: que se aparte del sol y no le haga sombra....

Organizar el trabajo de factores de producción que generan riqueza y libertad no es otra cosa que organizar verdaderamente el concepto y la filosofía de la libertad. Consecuencias de ello el desarrollo.

Libertad económica es trabajar, adquirir y enajenar bienes privados en el que todo el mundo pueda participar agregando su valor y obteniendo rédito económico por eso.

Libertad política es tomar parte del gobierno y ejercerlo. Gobernar implica además de educación una responsabilidad en el manejo de la cosa pública. Gobernación definitiva manejar la suerte de todos.

Necesidades

La riqueza desde el punto de vista económico nace para satisfacer las necesidades hombre quien, en verdad la genera. Una vez que se produjo es dable planificar cómo se va a distribuir entre los que han concurrido en esa producción.

El productor que no recibe la parte que se ganó o percibe mucho menos de lo qué su ecuación de costos y beneficios resulta, dejará de producir en lo sucesivo, decaerá la riqueza individual y por ende la prosperidad toda la nación. El Estado con regulaciones e impuestos excesivos, genera una perdida de competitividad y grandes desestimulos productivos.

Una nueva pregunta de Juan Bautista Alberdi: ¿qué auxilio exige de la ley el productor en la distribución de sus producidos?

La respuesta se encuentra en la libertad del hombre y en la abstención de la ley en cuanto regular o diezmar el provecho de su trabajo. La libertad implica la distribución en términos de la justicia acordada libremente y sin estorbo entre las partes de plena voluntad.

El consumo motor de la economía es el fin y el término de la maximización de la riqueza. La ley nada tiene que hacer en los consumos privados aunque sí puede establecer reglas y garantías en término de los públicos para que con su accionar no se devoren la riqueza del país, generada por los primeros.

Garantías

Así fue que en conjunto estas garantías básicas fueron conformando el esqueleto del llamado sistema rentístico financiero de la confederación Argentina.

Todo el ministerio de la ley y su círculo de intervención en la producción distribución y consumo la riqueza pública y privada se reduce exclusivamente a garantizar de forma completa la independencia y libertad en el ejercicio de las funciones del sistema económico Argentina.

Aquella constitución del año 1853 fue la codificación doctrinaria sobre la que se edificó la Argentina de potencia y el mundo de vanguardia.

Algo nos sucedió después que nos fuimos al descenso. En tiempos de oportunidades, sería oportuno barajar y dar de nuevo.

De futuro también se trata la economía.

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