La actividad económica creció 0,3% interanual en agosto y cortó una racha de cuatro meses consecutivos de caída, como consecuencia del impacto de la sequía. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la minería y la intermediación financiera impulsaron el rebote.
Contra julio pasado, el Estimador Mensual de la Actividad Económica (Emae) marcó una suba de 1,3%, la segunda mensual consecutiva, ya que el mes pasado había crecido 2,5% respecto de junio.
En tanto, la suba de 0,3% en la comparación interanual, el Emae registró en agosto el mayor nivel de actividad para ese mes desde el inicio de la serie (2004), cortó una racha de cuatro bajas: abril (-4,3%), mayo (-5,6%), junio (-4,7%) y julio (-1,4%).
“Argentina sale adelante a través del crecimiento y no del ajuste, y ese es un eje fundamental e irrenunciable con el que venimos trabajando desde el inicio de nuestra gestión”, afirmó el secretario de Industria y Desarrollo Productivo, José de Mendiguren, tras conocerse la información.
Según De Mendiguren, “la misión principal que nos encomendó Sergio Massa fue sostener el nivel de actividad y estos son los resultados, a pesar de que el país sufrió este año la peor sequía de la que se tenga memoria”.
En agosto la economía registró el segundo crecimiento mensual consecutivo (sin estacionalidad), ya que en julio el indicador había registrado un alza de 2,5% respecto de junio.
Con relación a igual mes de 2022, once sectores de actividad que conforman el Emae registraron subas en agosto, entre los que se destacaron explotación de minas y canteras (5,1% interanual) e Intermediación financiera (4,2% interanual).
La minería fue la de mayor incidencia positiva en la variación interanual del Emae, seguida por el comercio mayorista, minorista y reparaciones (1,3% interanual).
Los otros sectores que registraron incrementos en agosto fueron hoteles y restaurantes (3,2%), enseñanza (2,7%), construcción (2,5%), administración pública y defensa, planes de seguridad social de afiliación obligatoria (2,3%), servicios sociales y de salud (2,2%), actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (1,4%), comercio mayorista, minorista y reparaciones (1,3%), electricidad, gas y agua (1,2%) y transporte y comunicaciones (0,5%).
Por el contrario, cuatro sectores de actividad registraron caídas en la comparación interanual, entre los que se destacan industria manufacturera (-3,5% interanual) y agricultura, ganadería, caza y silvicultura (-2,8% interanual). Entre ambos restaron 0,7 puntos porcentuales a la variación interanual del Emae, aclaró el Indec.
Los otros dos sectores que registraron bajas fueron pesca (-19,3%) y otras actividades de servicios comunitarias, sociales y personales (-0,1%).
En el acumulado del año, si bien la economía se encuentra 1,6% por debajo del período enero-agosto de 2022, al excluir el sector agropecuario, afectado por la sequía, la economía argentina crece 0,6% en términos interanuales.
A su vez, si se considera el impacto negativo que tuvo la sequía en la recaudación de los derechos de exportación y se excluyen los impuestos del cómputo de la evolución de la actividad, se tiene que la producción de bienes y servicios excluyendo el sector agropecuario creció 1,2% en el acumulado del año. Por último, si se analiza el indicador respecto a la prepandemia, diciembre de 2019, la economía se encuentra en un nivel de actividad 7,5% mayor que en ese entonces.