El dólar blue se mantuvo en la nueva meseta que alcanzó tras subir $ 60 en los últimos cuatro días, impulsado por la baja de tasas que dispuso el Banco Central.Ese mismo movimiento alentó la participación de inversores en la nueva licitación de deuda del Tesoro, en la que debutaron nuevos instrumentos. El Ministerio de Economía anunció superávit financiero en abril
Tras una caída inicial, el dólar blue cerró el jueves en $ 1.100 para la venta en la city porteña ($ 1.111 en Rosario), el mismo nivel que el día anterior. Este resultado se produjo luego de una suba de $ 60 en tres días. La brecha con el oficial se ubicó en el 24,1%, cerca de máximos desde inicios de marzo.
Así, se rompió la pax cambiaria que venía sosteniendo en el último tiempo. Para Gustavo Quintana, de PR Operadores de cambio, este salto “tiene que ver con la baja de la tasa de interés” que dispuso el Banco Central. Esta estrategia, dijo, “desalienta un poco las colocaciones en pesos”. Para el economista Pablo Ferrari, hay “una tensión particular en la puja por una devaluación”.
El BCRA viene comprando menos dólares de lo esperado para mayo. Si bien comenzó la liquidación de la cosecha gruesa, el regulador monetario venía embolsando entre u$s 100 millones y u$s 142 millones diarios, un nivel bajo ya que el promedio diario habitual sería de u$s 250 millones en un buen año. El jueves, de todos modos, compró u$s 263 millones, el monto diario más importante del mes. Un dato poco alentador fue el recorte en la estimación de producción de soja que realizó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Bajó 500 mil toneladas a 50,5 millones de toneladas.
En la Bolsa, el índice líder S&P Merval sumó su tercer suba al hilo y trepó un 0,3%. Los bonos soberanos en dólares, en cambio, finalizaron con mayoría de pérdidas.
“El plan de estabilización está arrojando resultados mejores de lo esperado”, dijo Julie Kozack, vocera del FMI, en su tradicional conferencia de prensa desde Washington. Destacó que “esta también será la primera revisión de este programa en la que se hayan cumplido todos los criterios de desempeño cuantitativos. Todos estos son pasos importantes en la dirección correcta y esperamos que la economía comience a crecer nuevamente en la segunda mitad de este año”. Sin embargo, advirtió que “el camino por recorrer sigue siendo difícil”.
El ministro de Economía, Luis Caputo, señaló que en abril el sector público nacional registró superávit financiero por cuarto mes consecutivo por $ 17.409 millones”, con un acumulado equivalente al 0,2% del PBI. También dijo que Argentina no busca financiamiento externo hasta el momento y que empezará ahora a dialogar con el Fondo sobre un nuevo programa económico.
El superávit fiscal primario fue de $ 264.952 millones (0,7% del PBI). Si bien en términos interanuales tanto los ingresos como los gastos crecieron por debajo de la inflación acumulada, las erogaciones quedaron aún más rezagadas (-8,6% vs -28,6% en términos reales).
Dentro del gasto, la contracción real que más incidencia tuvo en el número final fue la que se verificó en prestaciones sociales, que subieron un 221,5% anual contra una inflación de casi 290% en el mismo período. Las jubilaciones y pensiones representaron más de un tercio de la poda que el Estado Nacional hizo a sus erogaciones en pesos. Los otros dos segmentos más importantes, que son los gastos de funcionamiento y los subsidios económicos (por tarifas energéticas fundamentalmente), también tuvieron una baja significativa. En el caso de los subsidios hubo, no obstante, un incremento del 100% mensual. La “motosierra” pasó también por las transferencias a provincias y a universidades, pese a que ambas tienen una menor incidencia sobre la estructura total de gasto.
En el primer cuatrimestre del año el gasto primario acumula una reducción de 32% en términos reales. El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) destacó que fue la mayor interanual real de los últimos 30 años para ese período. Al cierre del primer trimestre, la deuda ascendía a $ 2 billones, de los cuales $ 1,3 billones se generaron este año.
En el mercado de deuda, mientras tanto, el Ministerio de Economía captó $ 11,7 billones en una megalicitación y renovó holgadamente vencimientos por $ 3 billones. El fondeo neto se usará para reducir base monetaria. La Secretaría de Finanzas licitó cuatro nuevas Lecaps (con vencimientos de junio a agosto), tres Boncer cupón cero y un bono dollar linked cupón cero. La novedad fue que tres de las Lecaps tenían una tasa efectiva mensual (TEM) mínima, ubicada por encima de la tasa de política monetaria del BCRA (3,3%).
En el marco de la estrategia de reducción de emisión monetaria vía rotación de pases a Letras del Tesoro, el BCRA bajó la tasa de interés y dispuso una serie de medidas para incentivar a los inversores a comprar esas letras.