Economía

"Este gobierno dejará una pesada herencia de endeudamiento"

El ex presidente del Banco Central presentó su libro "Patria o dólar" en la Feria del Libro de Rosario.

Domingo 10 de Junio de 2018

"Este gobierno dejará una pesada herencia de endeudamiento", advirtió Alejandro Vanoli, ex presidente del Banco Central y de la Comisión Nacional de Valores, durante la presentación de su libro "Patria o dólar" en la Feria del Libro de Rosario. La obra recorre su actuación en ambos organismo públicos y analiza la política económica de Mauricio Macri. "Aunque fue escrito hace un año, se anticipa allí un poco la crisis actual, producto de que los grandes inversores percibieron el límite del actual modelo de especulación financiera, déficit fiscal y externo, y crisis del aparato productivo y social", señaló. En diálogo con este diario, el ex funcionario analizó el origen de la actual corrida cambiaria y cuestionó a la actual conducción de la autoridad monetaria por su actuación durante la actual crisis: "Es la peor situación, porque convalidó una devaluación y perdió reservas".

—¿La crisis actual empezó con el fin de las restricciones cambiarias en diciembre de 2016?

—Sí, porque cuando se eliminaron todas las restricciones cambiarias se produjo una gran devaluación. Esa gran devaluación obligo a aumentar la tasa de interés. Paralelamente, la baja de retenciones y de impuestos a los ricos generó estos desequilibrios. Y aumentó los déficit fiscal y externo. La devaluación generó la necesidad de pagar mayores subsidios, que agrandaron el agujero fiscal. En la génesis de este modelo se generaron los desequilibrios de un país en el cual lo productivo dejó de ser negocio, por el alza de tarifas indexadas en dólares, por la apertura importadora, por los costos financieros y por un mercado interno que se achica con paritarias a la baja. Es claro que la alternativa es defender el mercado interno y generar incentivos para la producción. Y lograr que el poder de compra de los trabajadores dinamice el mercado interno.

—Al frente del Banco Central enfrentó varias corridas cambiarias. ¿Cómo evalúa la actuación del actual titular del organismo?

—Lo cierto es que el banco Central acompañó la devaluación en la primera quincena de mayo. Intervino con 11 mil millones de dólares de las reservas y no pudo pararla. Es la peor situación, porque convalidó una devaluación y perdió reservas. Es posible pensar que inicialmente haya visto con buenos ojos esa devaluación pero después se le fue de las manos. Y hoy hay gran aversión al riesgo, no sólo por pare de los grandes inversores, que ya fugaron, sino de los pequeños ahorristas, que salieron a comprar dólares porque perciben que el BCRA no logra estabilizar la situación. Y es un temor fundado porque las causas que provocaron esta turbulencia tienen que ver con estos desequilibrios externos, que el acuerdo con FMI no puede resolver por sí solo. El Fondo, en el mejor de los casos, va a generar desembolso de recursos, pero si sigue la fuga de capitales sin control y la apertura importadora, y además promueve una política de ajuste y devaluación, el Fondo va a ser parte de un problema mayor y no de la solución

—¿Esto termina en cepo?

—Si la crisis se agrava, es posible. Cavallo en el 2001 tuvo que poner restricciones porque la fuga de capitales era insostenible. Creo que si el gobierno insiste con un diagnostico que agrava los problemas, puede venir una crisis. No soy catastrofista pero estas experiencias en la época de Martínez de Hoz y a fines de los 90 ya las vivimos.

—¿Por qué se repite?

— Son procesos de aprendizaje social en un contexto en los que América latina sufre un reflujo de gobiernos populares. Más allá de los grandes logros de aquel movimiento, hay que ver aprender de la experiencia y profundizar el proceso de conciencia popular y colectiva para transitar con el menor sufrimiento estas experiencias neoliberales y tratar de que el pueblo vuelva a elegir opciones populares y volver a tener una alternativa política sólida y resistente, que cuente con un programa de reversión de este proceso de achicamiento y endeudamiento.

—Un endeudamiento que subió al 70% del PBI en dos años y medio.

—La tendencia al aumento del endeudamiento es inviable. Lamentablemente hoy se vuelve a pensar que se va a solucionar por vía del ajuste. Va a haber una pesada herencia de endeudamiento, tarifas en dólares, un mercado interno que se achica y una situación social cada vez más grave

—El BCRA volvió a usar el mercado del dólar futuro, una operatoria por la que usted fue denunciado. ¿Qué impresión le causa?

—Queda claro que eran operaciones que siempre el BCRA había realizado y que hacen todos los bancos centrales del mundo. Y que no era delito sino una forma de administrar la política cambiaria integralmente. Si la actual conducción del Banco Central hubiera utilizado anteriormente esta herramienta nos hubiéramos evitado perder 1 mil millones de dólares de las reservas. Las políticas económicas pueden ser acertadas o no, compartidas o no, pero no son delitos. A quien sí habría que investigar es a los beneficiarios de las operaciones a futuro, porque lo que está en cuestionamiento es la devaluación a fines de 2015. No fui yo ni gente vinculada al gobierno anterior el que tomó esa decisión, sino funcionarios de este gobierno que se beneficiaron con esa devaluación.

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