Los senadores justicialistas hicieron ayer una demostración de fuerza al darle
media sanción a su propuesta para reformar la ley de coparticipación provincial, que propone elevar
del 13,43% al 17,91% la alícuota a repartir entre municipios y comunas.
De una "forma kircheriana", según acusó el radical Eduardo
Galaretto, para referir "la falta de búsqueda de consenso pese a tratarse de una cuestión que
debería ser política de Estado", el peronismo hizo pesar ayer su mayoría numérica en la Cámara de
Senadores.
El proyecto aprobado anoche propone que los fondos por
impuestos nacionales e ingresos brutos se repartan a municipios y comunas en porcentajes mayores.
En tanto, respecto de la recaudación por el impuesto inmobiliario, que actualmente se divide en
mitades iguales entre provincia y municipios y comunas, propicia que suba al 55% para los distritos
locales.
Además, la iniciativa propone que el Ejecutivo deberá
distribuir a las municipalidades el 11% del importe total correspondiente a los tributos nacionales
y en la siguiente proporción:
♦ El 40% de acuerdo a la población que asigne a cada
municipalidad el IPEC en la última estimación del año anterior.
♦ El 30% conforme los recursos percibidos por las
municipalidades en cada ejercicio inmediato anterior, con excepción de los provenientes del
financiamiento y las participaciones provinciales.
♦ El restante 30% por partes iguales entre todas las
municipalidades.
Por otra parte, modifica la ley provincial 7.457, por la
cual la provincia debería pasar a repartir el 5% del remanente que resulte una vez liquidada a las
municipalidades el 11% y del siguiente modo: el 80% de acuerdo a la población que asigne a cada
comuna el Ipec en la última estimación anual y el 20% restante, en partes iguales, entre todas las
comunas.
El proyecto del senador por el departamento 9 de Julio,
Hugo Terré, de prosperar, les restaría recursos a ciudades como Rosario y Santa Fe.
El socialista Juan Carlos Zabalza fue el encargado de hacer
oír la voz del gobierno. Con una encendida y extendida alocución historió cómo se dio la
distribución de los impuestos coparticipables desde la provincia a los municipios y comunas en los
últimos 25 años.
Su conclusión fue que recién en 2008 se llegó al 13,44%. Es
decir, que nunca durante los años de gobiernos justicialistas se repartió conforme "éstos ahora
reclaman con urgencia" y enrostró "una frutillita del postre" como fue, según aseveró, "haber
negociado con el agente financiero una reducción de medio punto de tasa".
El senador por Rosario prometió que los legisladores serán
invitados a la comisión de coordinación fiscal en la que, dijo, se estudia la reforma global que
"es como se debe afrontar en serio una reforma a la ley de coparticipación".
Difícilmente la iniciativa aprobada anoche por el Senado
atraviese Diputados, en la que es el oficialismo el que tiene mayoría, pero alcanzó para evidenciar
la primera escaramuza entre la administración de Hermes Binner y el PJ reorganizado desde la
asunción de sus nuevas autoridades hace 15 días con el senador Ricardo Spinozzi como
presidente.
Quizás, por tal razón, el debate apenas rozó los aspectos
técnico-económicos, salvo el show unipersonal que se reserva para cada debate de estas materias el
ex ministro de Hacienda, Juan Carlos Mercier, y se concentrara en el terreno político. (Ver
aparte)
Casi al final del debate, Spinozzi reclamó la autoría
partidaria de la movida: "El senador (Hugo Terré) ganó notoriedad mediática con este proyecto, pero
en realidad de él participamos todos", dijo para aludir que todos los senadores peronistas
—con excepción de Mercier que firmó un despacho en minoría— impusieron la media sanción
medainte el tratamiento sobre tablas.