El ministro de Economía, Luis Caputo, anunciará este martes un paquete de medidas que incluirían un fuerte recorte del gasto en la administración pública y de distintos sectores que reciben subsidios del Tesoro nacional.

El ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario de Finanzas, Pablo Quirno. Un equipo que tiene sus chispazos.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunciará este martes un paquete de medidas que incluirían un fuerte recorte del gasto en la administración pública y de distintos sectores que reciben subsidios del Tesoro nacional.
De manera paralela, se espera que se concrete el reemplazo de Miguel Pesce al frente del Banco Central, por el designado Santiago Bausilli, hombre de confianza de Caputo, quien brindará definiciones sobre el futuro del mercado cambiario a partir de un aumento del valor del dólar oficial.
Caputo mantuvo varios encuentros de trabajo durante la jornada del lunes, no sólo con los miembros de su gabinete, sino también con el propio presidente Javier Milei.
De hecho, para dar los retoques finales al plan que anunciarán en las próximas horas, Caputo se reunió primero en horas de la mañana con Milei, cuando participó en la Casa Rosada de la reunión de gabinete y luego, a las 15, repasó con el presidente los detalles de los temas en los que avanzó junto a sus colaboradores.
El ministro de Economía también se reunió con el designado secretario de Hacienda, Carlos Guberman, quien tendrá a su cargo la reducción del déficit fiscal y el reparto de fondos desde el gobierno nacional a las provincias.
Según una estimación de la consultora Invecq, el gobierno de Alberto Fernández deja un déficit fiscal total, primario más financiero, del 6% del PBI, compuesto por 3% de rojo primario y 3% financiero.
Según los datos oficiales, hasta octubre el rojo primario era de 1,7%. Si se sumaba el cómputo de las obligaciones de deuda e intereses, se elevaba 2,8%. La meta acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es de un resultado negativo primario de 1,9% del producto.
El presidente Milei anunció el domingo una fuerte restricción del déficit fiscal porque, según dice, “no hay más plata” para gastar.
Tras dibujar una “pesada herencia” en la que mezcló rojo fiscal y cuasifiscal y compromisos de deuda muy distintas, llamó a realizar una drástica reducción de organismos del Estado, la revisión de los contratos efectuados en el último año, y privatizar varias empresas en manos públicas.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, explicó en la mañana del lunes que las medidas apuntan a “resolver problemas muy estructurales”, debido a que se “terminó eso de gastar más de lo que se tiene”.
Más allá de estas declaraciones, Caputo también se reunió con su secretario de Finanzas, Pablo Quirno. Quien fuera el conductor de la toma de casi u$s 100 mil millones de deuda en moneda dura durante el gobierno de Mauricio Macri, ahora se muestra preocupado por los próximos vencimientos.
Según los números que maneja el gobierno entrante, la deuda del Estado nacional habría llegado a u$s 416.812 millones, con un aumentó u$s 12.680 millones respecto a septiembre. Así, el ritmo promedio de aumento mensual alcanzó a u$s 2.740 millones en los últimos doce meses, contra los u$s 2.000 millones al que se venía expandiendo hasta el mes de junio.
Es conveniente aclarar que los cálculos en los que se basa el equipo de Milei entremezclan pasivos de distinto origen, moneda y relevancia. Buena parte de ella está sujeta a refinanciación (rolleo) periódica. En relación al PBI, el gobierno que se va deja al menos cinco puntos menos de deuda bruta que lo que recibió, con una fuerte reducción en el peso de los acreedores privados (de 37% del producto a 29%) y multilaterales (de 23,7% a 16%). Casi la mitad del endeudamiento es con el mismo sector público y la mitad de la deuda con privados es bajo legislación argentina.
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En la cuenta que Milei quiere presentar como herencia incluye el equivalente u$s 30.000 millones de deuda en pesos que posee el Banco Central con los bancos, y que pueden ser licuadas mediante una devaluación. Y suma también u$s 16.000 millones por el fallo en contra de la justicia norteamericana por estatización de YPF, actor protagónico en el desarrollo de Vaca Muerta.
De acuerdo con estimaciones de la consultora Ecolatina, entre diciembre y febrero el Tesoro deberá afrontar compromisos en moneda extranjera por u$s 6.200 millones, que están sujetos a renegociación.
Para Milei, la urgencia pasa por la reforma del Estado y “solucionar el problema de las Leliq”.
Sin embargo, y contra lo que se suponía, el presidente no tenía cerrado todavía el plan. Por eso el lunes el BCRA instrumentó una suerte de feriado cambiario para que el equipo económico armado durante la transición ajuste su propuesta.



Por Martín Stoianovich
