Economía

Cerró otra planta fabril en la región y despidió a 35 obreros

Bravo Energy cerró las puertas de su planta de transformación de residuos en San Lorenzo. Es el segundo caso de cierre sorpresivo en la semana

Sábado 19 de Agosto de 2017

Otros 35 trabajadores, esta vez del cordón industrial, pasaron a engrosar ayer la nómina de desocupados con el cierre de la planta de transformación de residuos Bravo Energy, ubicada en el acceso norte a San Lorenzo. Sin previo aviso, la empresa de capitales argentinos y norteamericanos cerró sus puertas después del último turno, que finalizó a las 5, y nunca más abrió. Mientras tanto, 18 de los empleados comenzaban a recibir los telegramas, y los otros 17 se enteraban que estaban suspendidos por 30 días sin goce de sueldo, algo que el gremio que los representa interpreta como una cesantía.

La patronal, que ayer no se presentó en el lugar, habría argumentado que el negocio era inviable por falta de materia prima y por problemas económicos.

"Esto ya se veía venir, pero jamás nos imaginamos que iba a tomar una decisión así de drástica. Pensábamos que primero hablaría con nosotros", expresó Rubén Pérez, titular del Sindicato de Petróleo, Gas y Biocombustible Santa Fe Sur.

Incumplimiento

El dirigente comentó que la firma (que también tiene sedes en Estados Unidos, México y Chile) no sólo debe los dos últimos meses de sueldo y proporcionales de haberes anteriores y del aguinaldo, sino que arrastra desde hace tiempo deudas millonarias por aportes y servicios.

"Sólo de gas debe 100 mil dólares, y de luz paga unos 120 mil pesos. A nosotros nos debe 2,5 millones de cuota sindical y otros varios millones por los aportes previsionales y la obra social", detalló el dirigente gremial.

Pérez recordó que hace dos meses Bravo Energy había firmado un acuerdo en el Ministerio de Trabajo en el que se comprometía a saldar sus deudas con los trabajadores y el gremio en 30 cuotas, pero "nunca pagó nada", aseguró.

Y comentó que las falencias empezaron hace varios meses, cuando comenzó a pagar los haberes en forma tardía y parcial. "Siempre les quedaba debiendo un porcentaje, tampoco cumplió con un premio de 20 mil pesos acordado en las últimas paritarias del sector a nivel nacional", señaló.

Ayer los trabajadores se apostaron a la entrada de la planta industrial, en la intersección de la ruta provincial Nº 10 y la autopista a Rosario, para manifestarse y custodiar las instalaciones y así evitar un vaciamiento mientras se intenta una mediación y resolución al conflicto en la cartera laboral. Las partes están citadas a una audiencia este martes al mediodía.

En principio, para el gremio es urgente "que se pague lo que se les debe a los compañeros, que no tienen un peso, que les están cortando todos los servicios. Después se verá como seguir, hablando claramente", dijo el gremialista, que se empeñó en aclarar que toda acción de lucha se dará en forma pacífica, ya sea en la vigilia frente a la planta como el martes frente al ministerio.

"Ya hablamos con Gendarmería y le dijimos que no vamos a cortar rutas, ni pelear, ni tomar las instalaciones. Sabemos lo que está pasando en el país y a los trabajadores hay que protegerlos, no exponerlos a que los golpeen", remató el dirigente.

Desde las Paso del domingo, el de Bravo Energy es el segundo caso en la región en el que los trabajadores de una fábrica se encuentran con las puertas cerradas. El primero fue el de Botiquines Marinelli, en Venado Tuerto. Los 30 empleados de la fábrica, golpeada por las importaciones, fueron a trabajar este miércoles y se encontraron con una cadena con candado.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario