Chabás.— En medio de un clima de angustia, dolor y recogimiento, la
comunidad chabasense atravesó ayer una de las jornadas más tristes que recuerde su historia. La
trágica muerte de toda una familia en un accidente de tránsito ocurrido el miércoles a la tarde
sobre ruta 33 enlutó a todo un pueblo que aún esta sacudido por el espantoso episodio. Fue tal el
impacto social que la comuna decretó dos días de duelo.
Los cuerpos de Roberto Méndez (46) y Mabel Godoy (45) junto a los de sus hijos
Danisa (12), Romina (16) y David (21) eran velados ayer en la sala cultural y hoy serán inhumados
en el cementerio local. En el accidente también falleció la novia de David, María José González
Stelman, de 28 años, quien era oriunda de Tostado y residía en Rosario.
Los restos llegaron al lugar cerca de las 16, horas después de que vecinos y
allegados se agolparan para despedirlos. Las muestras eran de profundo dolor y hasta de asombro por
tanta desgracia.
Quiénes eran. Y de ellos se habló toda la jornada. Méndez trabajaba de albañil.
Su mujer tenía un microemprendimiento textil junto a una de sus hermanas. Romina cursaba el tercer
año en la escuela media 222, y Danisa estaba en séptimo grado de la escuela 208, de Chabás. David
estudiaba ciencias económicas en Rosario, y trabajaba en una sucursal bancaria. Vivían en un barrio
conocido en Chabás como Plan Techo, construido por el Banco Hipotecario. Mirta, Marta, Sandra y
Sara, vecinas de la familia, no paraban de resaltar la honestidad de los Méndez. Contaron que el
pueblo está destrozado, que nunca imaginaron que ocurriría un hecho tan trágico, y menos que
involucraría a una familia entera.
El caso recaló en el juzgado correccional en feria de Rosario, a cargo de Héctor
Núñez Cartelle, quien ordenó la autopsia de todos los cadáveres, acción que demoró varias horas. La
medida no cayó entre los familiares al considerarla como de "excesiva".
Las seis víctimas viajaban en un Renault Laguna que, por causas aún no
establecidas, perdió el control y tras cruzarse de carril en el kilómetro 721 de la ruta 33 fue
embestido por un Honda Civic en el que circulaban cuatro ocupantes que resultaron heridos. Los
restos de la familia serán trasladados hoy al cementerio de Chabás.
Los lesionados, todos integrantes de una familia rosarina, recibieron las
primeras atenciones en el hospital San Carlos de Casilda y una clínica privada para luego ser
derivados a nosocomios de su ciudad de residencia.
Noemí Rodríguez, de 69, quedó internada en la sala de terapia intensiva del
Hospital Italiano con traumatismos en el cráneo y ambos fémures y una fractura en el antebrazo. Su
esposo, Onofrio Rubén Corbascio (75), también, a pedido de sus familiares, fue derivado al mismo
establecimiento sanitario y presenta traumatismos múltiples y fracturas costales.
En tanto la hija del matrimonio, Alejandra Corbascio (50), está internada en el
Sanatorio Británico con una fractura de fémur, y su hijo Martín Iglesias, de 15 años, fue
trasladado a la unidad de terapia intensiva del Hospital Clemente Alvarez con un traumatismo de
cráneo grave. Si bien no trascendieron mayores detalles, se supo que el chico era el que presentaba
un estado más comprometido.
Los ecos de otro drama
El terrible episodio que dejó como saldo seis muertos y cuatro heridos ocurrió
poco después de que una mujer perdiera la vida en otro accidente de tránsito que tuvo lugar sobre
la ruta provincial Nº 92, a unos cinco kilómetros de Casilda.
La víctima, identificada como Adriana Gaitán, de 48 años, viajaba como
acompañante de un Chevrolet Corsa que colisionó de frente en la zona de banquina contra un Ford K
cuya conductora, Sandra Ferreyra, oriunda de San José de la Esquina, resultó lesionada aunque
evoluciona favorablemente tras ser intervenida quirúrgicamente en el hospital casildense a raíz de
una luxofractura de cadera y un traumatismo de tórax.
Hasta ayer también seguían internados en la sala general del efector casildense
tres de las otras cuatro mujeres que también circulaban en el Corsa, entre ellas dos chicas de 6 y
10 años cuyos estados de salud no revisten gravedad. Mariana, de 6 años, tiene una fractura de
muñeca y Luciana, de 10, una luxación de cadera. En tanto que la conductora del rodado, Miriam
Ortolani, presenta traumatismos en cráneo y tórax y también "su recuperación es buena como el resto
de los pacientes", según indicó el director del hospital San Carlos, Germán Camiletti.
La única de las accidentadas en este choque que fue derivada es Alicia
Lavezzari, quien tras estar internada en el Sanatorio Primordial de Casilda fue trasladada al
Sanatorio de la Mujer, en Rosario, con una fractura de fémur.