Hay refranes muy sabios, como "entre bueyes no hay cornadas". Hasta aparentemente avezados políticos creyeron que Roberto Lavagna era un opositor al oficialismo en las últimas elecciones. Es desconocer la historia de los políticos peronistas. Son como el camaleón, cambian de color según las necesidades políticas para lograr ventajas, logrando así que toda la sociedad deba optar por uno de ellos. Es de desear que la conducta de Lavagna la imite toda la dirigencia peronista y no sea la repetición para las próximas elecciones de la ya mencionada estrategia. Basta de ley de lemas, colectoras y demás yerbas. Es oportuno recordar un proverbio japonés: "Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa". Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. La ciudadanía argentina lo ha superado, las veces van camino a un récord.



























