La columna vertebral humana se compone de vértebras: discos óseos que tienen un orificio central con el que forman un ducto llamado conducto vertebral o raquídeo por el que pasa la médula espinal. Esta es un complejo sistema que trasmite mensajes desde y hacia el cerebro. Cuando la médula es lesionada a causa de un accidente, puede provocar paraplejía, que es la parálisis en la mitad inferior del cuerpo. Pero la ciencia no se detiene y gracias a la microelectrónica, investigadores británicos, suizos e israelíes, desarrollaron un microchip para implantar en la médula espinal de los pacientes y así poder enviar impulsos eléctricos al cerebro a manera de mensajes. Esos microchips podrían ser personalizados según el deterioro espinal de cada paciente. Además se debe tener presente que cada ser humano posee una médula espinal con características diferentes. Concretamente, un equipo de neurocirujanos en Suiza, implantó un microchip en tres pacientes parapléjicos que pudieron caminar nuevamente. Aún falta perfeccionar la metodología pero las primeras experiencias son altamente alentadoras. Otra luz de esperanza es encendida por la ciencia médica, empeñada con talento y esfuerzos constantes, en mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por serias enfermedades.


























