El 1º de enero fui víctima del robo de mi moto. Transcurridos aproximadamente un mes y medio de lo acontecido, cuando ya había perdido toda esperanza de recuperar el rodado, se apersonaron en mi domicilio dos agentes policiales, dependientes de la sección Sustracción del Automotor, a cargo del subcomisario Fabián Romero. Mi agradecimiento al mismo, como también a los que me notificaron para poder rescatar la unidad, sargento César Maldonado y agente Gerardo González, los cuales sin conocerlos bien demostraron dedicación y honestidad en las funciones que le han sido encomendadas. A veces criticamos el accionar policial, desconociendo la labor ardua y silenciosa que cumplen cada uno en sus funciones para el bienestar de la población toda. Quiero también felicitar a la seccional 18, a cargo del comisario Ceballos por su gran predisposición y amabilidad en la intervención de lo narrado. Por último sería de mi agrado que estas felicitaciones lleguen a conocimiento del jefe policial de la Jefatura de Rosario para ver qué posibilidades hay de que este reconocimiento sea incorporado en los respectivos legajos personales de los nombrados.



























