Cuando Hermes Binner fue secretario de Salud de Rosario se notó mucho la importancia que le daban él y sus seguidores a este tema. El hospital Roque Sáenz Peña mejoró muchísimo y el Heca dio sobradas muestras de la orientación que seguía, salvaguardar vidas de rosarinos y de muchísimas personas de poblaciones cercanas. La Maternidad Martin, verdaderamente de lujo. Fue alentador. Cuando asumió como intendente continuó en la misma línea. Y se notó. Sólo que en las noticias siempre tienen prioridad las malas acciones de los humanos, los accidentes, etcétera. Y ni la prensa ni los ciudadanos se encargaron de manifestarse públicamente contentos. Pero el cambio estaba, se lo vivía. Hasta sus detractores reconocían que el doctor Binner estaba sentando un precedente. Por ello creo que tanta gente lo votó en las últimas elecciones. Seguramente pensando "con este hombre sí, poco a poco la salud irá cambiando en serio". Pero claro, ahora los límites de su gestión se ampliaron a toda la provincia de Santa Fe y su responsabilidad es mayor. Como mayor es la esperanza de los santafesinos, creada por él mismo. Sería bueno que el gobernador supiera que no está solo. Los profesionales lo van a apoyar, el pueblo lo va a acompañar, las ONG's existimos. Todos pujamos por una salud digna, para quienes ejercen la medicina, para quienes disfrutan de su buen ejercicio. Debe ser dificilísimo estar en su lugar, con tantas urgencias a resolver, pero estamos casi todos confiando en él. Aumentemos nuestro compromiso como ciudadanos y ofrezcamos ayuda, aún queda mucha gente linda pisando este suelo santafesino.



























