Pertenezco a una generación a la cual exterminaron en las décadas del 80 y 90. Somos los muertos del placar de todos y cada uno de los políticos, somos lo que se dice "cadáveres laborales", somos aquellos que con ilusión renovada cada día buscamos en los avisos clasificados un empleo, como si fuera el número de la fortuna con el cual ganamos el gran premio. Dignidad aquella que perdimos hace tiempo. Nosotros, los de 35 a 55 en adelante, no queremos planes sociales, queremos trabajo genuino. Esta generación está ahí, en la delgada línea de la marginalidad, al margen de donde fuimos empujados, donde te tenés que enganchar a todo porque primero perdés el empleo, después los servicios, luego tu casa y por último a tu familia. Cuántos comparten esta historia, cuántos estamos al borde de la línea. Señores políticos, responsables de estas historias, despierten; y aquellos que comparten esta situación, sigamos con la ilusión renovada. Yo no me rindo.



























