En referencia al anunciado aumento del impuesto inmobiliario, sería de extrema necesidad que los "genios" del gobierno provincial tomaran en consideración que muchos de los propietarios de hoy en día son personas que cobran jubilaciones y/o pensiones, las mismas personas que trabajaron durante décadas para hacerse de una vivienda digna donde pasar sus últimos días. Tal es el caso de mis viejos que a pulmón movilizaron 44 mil ladrillos con sus manos, trabajando de sol a sol. No se pueden aceptar este tipo de arbitrariedades, de tipo abusivo, dictatorial y opresivo, ya que no toman en cuenta las paupérrimas jubilaciones y pensiones que se perciben. Es de esperar alguna ley que tome en cuenta a estas personas y se les dé algún tipo de respiro, como puede ser impuestos reducidos diferenciales, como sucede en los países más evolucionados socialmente. ¡Claro!, hay guita para los que no quieren trabajar, pero los que se las arreglaron por las suyas, sin pedirle al Estado un peso durante toda su vida, ahora son olvidados y tienen que vivir de privaciones, cuando en realidad tendrían que pasar una vejez tranquila y respetada. ¿Dónde están los derechos humanos, o es que estos viejos no son "humanos" , o los derechos humanos se aplican solamente a los que fueron guerrilleros?























