Cartas de lectores

Cuando los taxis vienen marchando

Algo huele mal y mas allá de buenas voluntades. Que el Concejo Municipal no sancione el aumento del boleto, pero al día siguiente tiene la solución mágica para todos lo males de la inseguridad en los taxis me deja la sensación de que más que una ordenanza es una buena manera de sacarse el tema de encima.

Martes 29 de Julio de 2008

Algo huele mal y mas allá de buenas voluntades. Que el Concejo Municipal no sancione el aumento del boleto, pero al día siguiente tiene la solución mágica para todos lo males de la inseguridad en los taxis me deja la sensación de que más que una ordenanza es una buena manera de sacarse el tema de encima. Si siempre sentí que los políticos están lejos de la gente (por lo menos en épocas no proselitistas) la ordenanza dictada me revela la razón que tenía al pensar así. Hay más de mil voces que ante una medida tan arbitraria no fueron escuchadas y sin dudar me deja un sabor muy amargo. La ordenanza ya está en marcha y espero por el bien de todos, que sea para bien y funcione; porque sin ser pájaro de mal agüero quisiera saber si sucediera algún hecho atroz como los anteriores, quién va a responder ante la muerte esta vez: ¿los concejales que aprobaron dicho dictamen o tal vez el actual titular de servicio público? Los únicos que van a responder ante tal hecho son la familia taxista y los van a sufrir los familiares, como siempre. La verdad es que estoy desorientado, los que promovieron esta ordenanza o no toman taxis y hablan con el chofer o realmente están fuera de contexto y piensan que realmente estamos en Barcelona. La diferencia es que allá pagan en euros y acá nos arreglamos con nuestros humildes pesos. En fin, no hay peor sordo que el que no quiere oír. Un mal argentino de nuestro tiempo.

Pablo G. Giménez,

DNI 21.531.682

pablogabriel@arnet.com.ar

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