Noto que Gustavo Pérez, en su carta del pasado 23 de febrero, sobre contaminación ambiental en Coronel Domínguez, toma el real problema ambiental del pueblo como algo de mero tinte político. Si bien es verdad que Mónica Villegas ha sido candidata a presidir la comuna en las elecciones pasadas (perdió por un puñado de votos), también es de destacar que nunca quitó el compromiso asumido desde antes de su postulación y mantuvo su lucha por erradicar una planta industrial que sigue afectando la salud de los pobladores. Usted, como muchos de los que somos votantes, debería preguntarse cuántos de los candidatos que hemos votado los ciudadanos siguen luchando por sus promesas electorales, aún luego del resultado adverso en una elección. Sin dudas, la actitud de esta mujer debería tomarse como ejemplo para algunos candidatos que no cumplen con sus promesas cuando ganan. Por otra parte, le hago saber que no es solamente la señora Villegas quien lucha por la erradicación de esta industria. Son muchas familias enteras las que se ven afectadas directamente por la contaminación y que han realizado y siguen haciendo quejas a la comuna del pueblo. Hoy se podría afirmar que la mayoría de los pobladores de la localidad está en total desacuerdo con que esa planta siga funcionando. Por otra parte, usted destaca una serie de actividades industriales y agrarias que podrían afectar el medio ambiente y la salud de igual o peor manera como la industria en la que dice trabajar. Le pregunto: ¿tiene conocimiento de que estas actividades han provocado inconvenientes ambientales y de salud en la gente del pueblo? De tener conocimiento de un solo caso sabrá que cuenta con más de un aliado en el pueblo para que realice su denuncia. Incluso, tal vez la propia Mónica Villegas pueda ayudarlo. Por el momento, los casos de plomo en la sangre en varios de los habitantes de Coronel Domínguez van en aumento y en forma alarmante. Esa es una realidad que nada tiene que ver con una postulación política. Los afectados en su mayoría son chicos de corta edad. Mis propios hijos podrían verse afectados en esa situación. Si usted tiene dudas de esto, sólo debería acercarse al pueblo y hablar con algunos de sus vecinos. Los análisis de sangre realizados son la prueba más fiel de la gravedad del problema. Acá no se trata de dividir un pueblo con diferentes opiniones como usted dice en su carta. Lo que está en juego es la salud de sus pobladores y en eso no hay color político que defender. Es el mismo presidente comunal actual quien debería haber actuado con la celeridad del caso desde el primer día que la planta comenzó su funcionamiento y quien tuvo su oportunidad de asegurar la salud y el medio ambiente realizando las investigaciones correspondientes; al igual que los probables casos que usted denuncia en su carta. Lamentablemente no fue así.



























