Cartas de lectores

Colores y variantes del oro

Los pobladores precolombinos de estas tierras apreciaban el oro por su semejanza con el color del sol y aunque lo usaban para adornarse no se mataban por él.

Jueves 21 de Febrero de 2019

Los pobladores precolombinos de estas tierras apreciaban el oro por su semejanza con el color del sol y aunque lo usaban para adornarse no se mataban por él. Después de Colón llegaron los conquistadores contratados por monarcas que vieron en los metales de aquí una posibilidad barata de financiar sus déficits fiscales. Por eso buscaron El Dorado, mataron al inca y por las dudas -en encomienda- se llevaron también la plata del Potosí. Los ingleses que vigilaban atentos las remesas hacia el imperio de sus rivales pusieron en práctica el sistema de corsarios (robos para la corona) con el fin de quedarse con una parte de aquel oro americano. Casi al mismo tiempo aparecieron los piratas sin bandera, una especie de buitres marítimos que también hicieron su agosto, pero por las dudas enterrando sus tesoros en las islas del Caribe hoy llamadas "Off shore" (el lavado ya se conocía antes que se inventara el jabón). Tiempo después, al oro lo llamaron marrón, por el negocio de los esclavos que valían lo que pesaban. Esa energía muscular que parecía inacabable, terminó al abolirse (en teoría) la esclavitud. El oro, mientras tanto, siguió acumulándose en algunas manos hasta que poco a poco en el mundo su color se hizo verde y no precisamente como tonalidad ecológica. Algunos dichos populares hacen referencia a los ambiciosos que pretenden más de lo que les corresponde (el oro y el moro). Otros se refieren a los que pisan el palito por las ofertas engañosas (no es oro todo lo que reluce). En los últimos años se llamó oro negro al petróleo, motivo de guerras varias por su escasez. Hoy se está hablando del oro blanco, en referencia al litio, componente de pilas para celulares y vehículos eléctricos. Finalmente en China el oro tiene un color extraño: mezcla de rojo antiguo con amarillo liberal. Preguntas: ¿Los verdaderos motivos de algunos conflictos son por la posesión de tierras que contengan estas riquezas? ¿Quiénes deben beneficiarse con lo que se encuentra en el subsuelo de un país? Es probable encontrar respuestas (distintas) en el caballo de oro y en la sota de oro. Como sabemos, por estos pagos tenemos oro negro, blanco y de varios colores, aunque muchos, que ven pasar la vida en blanco y negro, esperan que el arco iris les dé, en un horizonte utópico, riquezas sin ningún esfuerzo colectivo ¿O será porque aguardan un derrame ilusorio? Quizás algún día podamos tener una economía más justa y con rostro humano, será cuando el oro se identifique con el color del trigo y sirva para erradicar el hambre; o cuando el verde milenario suplante al verde amonedado y reemplacemos convencidos placas doradas por historias verdaderas, espejos por cristales y los frutos del poder por los frutos de la tierra. Aunque, por lo visto y lo que se avecina, en los próximos tiempos el oro será incoloro, como el agua.

Omar Pérez Cantón


Agradecimiento al Hospital Vilela

Hace unas semanas, mi nieta Guadalupe, de cuatro años, sufrió quemaduras. Inmediatamente fue trasladada por sus padres al Hospital de Niños "Víctor J. Vilela" de nuestra ciudad, donde fue rápidamente auxiliada. Por ello quiero, por este medio, realizar públicamente un especial agradecimiento al Hospital de Niños de Rosario, en la figura de la doctora Laura Binner, la enfermera Daniela Tolentino, así como al Instituto del Quemado, al Servicio de Guardia, al personal administrativo, mucamas, personal de limpieza y todos aquellos que colaboraron en el pronto restablecimiento de mi nieta. Realmente es un orgullo para nuestra ciudad contar con profesionales de tanta valía y con un centro médico maravilloso, que da respuesta inmediata a los casos que allí llegan. Hoy mi nieta está en franca recuperación y ha vuelto a hacer su vida normal. Por todo ello, una y mil veces gracias.

Norma Escobar

DNI 6.269.562


Pedido a la Corte Suprema de Justicia

Señores de la Corte Suprema, ustedes representan la instancia superior de la Justicia en nuestro país, a partir de sus fallos se terminan las controversias. ¿No les parece que la definición sobre la devolución del 9 por ciento que la Anses le quitó a los jubilados, que afecta a tanta gente que transita el tramo final de su existencia, ameritaría que se expidan con mayor celeridad? Si en junio pasado la Sala 3 de la Cámara Federal de la Seguridad Social le ordenó al gobierno liquidar la movilidad del último trimestre de 2017 con la misma fórmula que venía aplicando hasta septiembre de ese año, y no con el 5,71 por ciento que aplicó la Anses para calcularla en marzo de 2018 porque consideró inconstitucional un artículo de la ley de Reforma Previsional (sancionada en diciembre), ¿por qué razón no tratan este asunto con la urgencia que merece? Varios millones ansían (y necesitan) exclamar "se hizo justicia", en vez del indeterminado "será justicia".

Juan José de Guzmán


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