La intensidad de las precipitaciones de la semana pasada generaron un efecto beneficioso para el campo, ya que repusieron las reservas de humedad en los suelos agrícolas argentinos.

La intensidad de las precipitaciones de la semana pasada generaron un efecto beneficioso para el campo, ya que repusieron las reservas de humedad en los suelos agrícolas argentinos.
El experto en climatología, Eduardo Sierra, quien realiza la perspectiva climática para la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, analizó los efectos de las fuertes lluvias de los últimos días.
El análisis de Sierra se desarrolló con la mirada puesta en la campaña de granos finos que, según los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), vienen con mejores costos que la campaña anterior.
En un par de meses, el ciclo de los cultivos de invierno deberá estar decidido y terminado de sembrar parcialmente por lo que estas precipitaciones fueron un aliciente.
El climatólogo José Luis Stella, del Servicio Nacional Meteorológico (SMN), destacó que ahora la tendencia es que en el trimestre abril-mayo-junio haya más probabilidades de precipitaciones en el noreste argentino.
Sierra opina que ya pasó lo que denomina una consecuencia de El Niño que para él afectó parte del 2012 y que provoca siempre "tormentas para Semana Santa".
"Ahora va a estar tranquilo, se va a poder cosechar y encarar las tareas de la campaña de granos finos", argumentó.
Recordó un episodio climático que afectó al agro y que fue el 5 de abril de 1998 cuando las lluvias se llevaron 800 mil toneladas de algodón en el Chaco y las 800 mil que quedaron estaban en mal estado.
Antecedente. Estas precipitaciones que empezaron con una tormenta en Bahía Blanca donde hubo una granizada también urbana, en cambio "le vinieron bien" al campo: "Estábamos cortos de reservas de humedad y colmó muy bien lo que va a favorecer la campaña de fina, de estar viendo un mapa marrón pasamos a ver verde en toda el área agrícola nacional".
Se trata de la "primera lluvia efectiva que el agua queda en el suelo, no hay noticias de que haya dañado los cultivos, las granizadas ocurren en las ciudades y no se notan en el campo".
"Las lluvias retrasaron un poco la cosecha de granos gruesos, ahora la perspectiva es de bastante buen tiempo para abril y mayo y ya los campos están oreados", concluyó su análisis.
Desensilla la mesa de enlace. La tragedia que generaron las intensas precipitaciones, en cambio, sobre la Capital Federal y la ciudad de La Plata llevó a la mesa de enlace de entidades agropecuarias a suspender las asambleas de productores, en el marco de la ronda que efectuaban ,y cuyo próximo destino era el Valle de Uco, en Mendoza, y fue en solidaridad con los damnificados, señalaron desde las entidades.
Por otra parte, Federación Agraria Argentina (FAA) lanzó una campaña de recolección de donaciones en la sede central de Rosario y en todas las filiales con el lema "Porque en el campo sabemos tender una mano cuando un hermano lo necesita".
Dos manos entrelazadas y en las palmas una espiga es la foto elegida para ilustrar la campaña.
En tanto, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) comenzó a drenar ayuda a través de la Sociedad Rural de la ciudad de La Plata.
Hasta que aclare. Sin embargo, el presidente de Carbap, Horacio López Salaverri, en una gira realizada la semana pasada por los distritos bonaerenses de Huanguelen, Adolfo Alsina, Pigüe, Coronel Suárez y Henderson, junto al vicepresidente Johnny Balfour, pudo observar un "profundo malestar por parte de los productores agropecuarios".
Los problemas planteados ante la nueva campaña 2013-2014 son "las dificultades de comercialización del trigo", y preocupación "ante los últimos trascendidos sobre modificaciones en las condiciones de comercialización de cebada", mientras los suelos están pletóricos de humedad.




