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Fespal se suma al debate sobre las áreas periurbanas

En el marco de la expo se realizó una jornada de agroecología. Promueven una agricultura sustentable.

Sábado 23 de Mayo de 2015

La tradicional Feria y Seminarios de la Producciones Alternativas e Intensivas (Fespal), que se desarrolló la semana pasada en la localidad de Chabás, fijó una agenda de temas pendientes para los próximos años. Desde la trabada red de comercialización de productos no tradicionales, pasando por un esquema de asistencia financiera diferencial, hasta nuevos mercados, producciones orgánicas y agroecológicas.
 
Todos los encuentros de capacitación e intercambio plantearon la necesidad de avanzar en las áreas perimetrales de pueblos y pequeños municipios para conformar mercados de producción y comercialización directos, del productor a la mesa de los consumidores.
 
Una forma de bajar costos y elevar el valor de estos productos, remarcando que son una necesidad para la alimentación del nuevo mundo, por los beneficios que otorgan al medio ambiente y por lo que significan sus alimentos para la salud humana.
 
“El mundo está analizando cómo seguir el desarrollo sin destrucción ni contaminación; en Argentina, las producciones orgánicas, ecológicas y alternativas han tomado un nivel de crecimiento que se viene duplicando desde el año 2011”, señaló José Amuchástegui, miembro del Movimiento Argentino para la Producción Orgánica (Mapo).
 
El productor explicó que los consumidores “han motorizado una demanda constante y pasaron de averiguar qué eran, a preguntar dónde encontrar productos orgánicos”.
 
Expansión. El especialista explicó que hay productores orgánicos en todas las provincias argentinas y la cantidad de hectáreas y número de agricultores sigue aumentando por la estabilidad sostenida que tienen los precios de cada segmento, a diferencia de los productos comunes. “Hemos alcanzado las 3,2 millones de hectáreas con 1.400 productores, esto posiciona al país como segundo productor mundial, después de Australia”, remarcó.
 
También destacó el gran desarrollo que ha tenido la producción orgánica ovina en la Patagonia, “tanto en lana como de carne”. Para el mundo, Argentina es una región segura e importante, porque se destaca al ser primer país con una ley que enmarca la producción orgánica (1998) y una serie de normativas y certificaciones vanguardista. A eso hay que sumarle la diversidad, compuesta por más de 150 productos orgánicos y 450 tipos de alimentos.
 
Nueva sede. En Fespal, el Mapo anunció la creación de su región litoral, que tendrá su sede en Rosario, aunque integrará las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y el norte de Buenos Aires, El objetivo principal será generar capacitación para la toma de conciencia en temas vinculados a la salud y protección del planeta.
 
En principio, se abordarán muchos puntos que se plantearon en las jornadas sobre producciones orgánicas y agroecológicas organizadas con la facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario, en el marco de la Fespal.
 
Es decir, se buscarán mecanismos que impulsen la biodiversidad productiva, resguarden la calidad del agua, eviten la erosión de los suelos, eliminen esquemas productivos de monocultivos y alienten a los productores no tradicionales hacia el registro productivo con trazabilidad certificada.
 
Una etapa que será focalizada en una región circundante a los 300 kilómetros de la ciudad de Rosario, donde esta organización detectó una gran cantidad de productores interesados en producir orgánicos sobre áreas con restricciones periurbanas.
 
Por ahora, la estimación ronda las 400 mil hectáreas que podrían ser destinadas para estas actividades, si la región Mapo Litoral y la Asociación Civil Fespal consiguen el aval de los gobiernos provinciales con las leyes.
 
Industrializados. Nacida en tiempos de crisis para exponer el trabajo en alternativas a las producciones tradicionales, la Fespal sigue creciendo. Desde hace 15 años, los organizadores de la muestra vienen monitoreando el crecimiento de varias empresas, que dejaron de ser microemprendedoras y pasaron a transitar el camino de firmas industrializadoras a pequeña escala.
 
Entre algunas se encuentran la Cooperativa de Carnes Alternativas Abel Otaño de Federación Agraria Argentina con una Planta Frigorífica Chabás y una capacidad productivas creciente de 1500 porcinos mensuales; la Fábrica de Embutidos El Chiquito de la localidad de Villada, los Alfajores Caruñe de Venado Tuerto, Apicultura Bigand, Dulces Caseros la Reina Chabasense, Cervezas Artesanales de Venado Tuerto y Arequito.
 
En principio, se estima que muchas de estas firmas se estabilizarán en mercados regionales o zonales e identificarán sus productos a algunas zonas cercanas a sus áreas de trabajo.
 
Esto no les permitirá un desarrollo amplio, pero si les brindará otras posibilidades como el acceso a diferenciar partidas bajo otros sistemas productivos y de gran valor en los mercados externos, como las mismas variedades pero orgánicas.
 
Por su parte, otras tienen pensado avanzar en procesos industriales a gran escala y el acceso a las grandes urbes o mercados centrales.
 
En Fespal, trascendió que desde Federación Agraria Argentina (FAA), se está diseñando una estrategia para alcanzar este objetivo, partiendo desde las dos sedes que tiene la entidad gremial en Rosario y Buenos Aires.
 
En lo local, por ahora se habla de potenciar los acuerdos con la Cooperativa de Carniceros de Rosario, pero no se descartan puntos de ventas propios para chacinados y productos elaborados, que podrían iniciarse mediante salones exclusivos de atención directa al público en pleno centro.
 
En Chabás, el núcleo más importante de proyección que tuvo la región en los últimos años, se dio partir del desarrollo de muchos emprendedores y la generación de trabajo y producción.
 
Tanto, que Fespal se ha transformado en la segunda muestra más importante del país en el rubro de producciones no tradicionales. “Queremos discutir proyectos de ley que nos favorezcan como comunidad de productores que priorizamos una mirada hacia lo manual y artesanal por encima de un consumo desmedido y sin control”, subrayó el presidente comunal Osvaldo Salomón.
 
Al mismo tiempo, se sostuvo el reclamo por políticas públicas impositivas y crediticias especiales.
 
“Estamos trabajando por la reformulación de las aplicaciones fitosanitarias, recuperar hectáreas para nichos productivos orgánicos, agroecológicos y la generación de espacios en universidades para fortalecer la capacidad de estas producciones”, remarcó Héctor Busilacchi, director técnico de Fespal.
 
Propuestas. A su tiempo, el gobierno de Santa Fe propuso la generación de 200 mil nuevos puestos de trabajo rural en los próximos años, acompañados de infraestructura y desarrollo para los pequeños y medianos productores e industriales.
 
“Estamos estudiando potenciar la generación de valor e industrialización de toda la actividad primaria y de aquellas regiones que se destacan con identidad productiva, también hemos analizado los errores en asistencia crediticia y creemos que es necesario exigir al Nuevo Banco de Santa Fe que cumpla mejor con los empresarios y productores, acorde a los requerimientos oficiales de la provincia”, remarcó el senador Miguel Lifschitz.
 
A priori, se trabaja en la conformación de un pool de bancos cooperativos, incluidos el Municipal de Rosario para ofrecer financiamiento con una mirada más social y a la medida de este tipo de producciones. Por ahora, el compromiso lo tomaron el Coinag, Bica y muchas mutuales de la región.
 

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