Con el hecho consumado, empezó otra película: para el líder de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, el acuerdo con el FMI despeja un interrogante a corto plazo a la vez que aporta otro, a mediano plazo, respecto de quién hará el sacrificio principal para pagar el nuevo compromiso contraído, a lo largo de 10 años.
La estrategia gremialista en estas horas, será estudiar las propuestas para garantizar de que el hilo no se vuelva a cortar por lo más delgado, tal cual ocurrió en otras oportunidades en las que el FMI, convertido en acreedor, “tomaba a la vez un carácter de supra gobierno que dictaba las medidas económicas que terminaban por profundizar la recesión, la caída del salario y la reducción de la inversión estatal. Y en especial, desertificaban a las pymes, que son las que crean la mayor cantidad de empleo”, explicaron en exclusiva para La Capital desde ese sector sindical parlamentario.
Se juramentan encontrar un camino que evite repetir una historia conocida en relación al FMI: el empobrecimiento de las condiciones de vida de los trabajadores. La letra del acuerdo les da margen, piensan en positivo, a la vez argumentan que el FMI sabe que otorgó un crédito “en condiciones totalmente anómalas”, en relación al acuerdo macrista de 2018.
Pablo Garro (diputado nacional FdT) con el acompañamiento de Hugo Yasky y María Rosa Martínez, presentó la semana pasada, un proyecto para prorrogar por 10 años la vigencia del aporte a las grandes fortunas personales; que se aplicó con éxito durante la pandemia. El proyecto, que amplía las alícuotas aplicadas en la ley que se aplicó en 2021, en su artículo noveno establece: “tendrá vigencia por 10 (diez años), pudiendo ser prorrogable mientras se prolongue el programa de repago de la deuda con el Fondo Monetario Internacional”
Sin embargo, la iniciativa que nació desde la propia oficina en el Senada de Cristina Kirchner, y que cuenta con el aval de todo el bloque del FdT en la Cámara alta, es visualizada como superada por los dipusindicales: penaliza a aquellos que evadieron y colocaron sus patrimonios en paraísos fiscales, o con la compra de acciones u otras formas de enriquecimiento sin haber declarado al fisco argentino. Se perfeccionaría a través de un sistema de detección, que implicaría levantar el secreto bancario, obligando a un pequeño sector de entre cinco y 10 mil personas físicas o empresas, a asumir el mayor costo en relación con el pago de la deuda.
“Estamos en un tiempo donde deberemos mover varias fichas políticas en simultáneo. No se trata de sólo hacer un buen proyecto de ley, también deberemos generar las condiciones para que ese buen proyecto pueda ser aprobado y luego aplicado”, advirtió Hugo Yasky en conversación con este cronista.
chachiverona.jpg
ChachiVerona
Siempre en la interpretación del universo sindical parlamentario, kirchnerista, la reunión de Cristina Kirchner con el embajador de los Estados Unidos (Marc Stanley) fue relevante, porque Estados Unidos es el principal accionista del FMI y por lo tanto principal acreedor de la Argentina. Se trata, por lo demás, del país que cuenta con el poder efectivo para dasactivar la ingeniería vigente del secreto bancario y bursátil que protege el parasitismo financiero.
En la Argentina, “la fuga de capitales se ha convertido en una práctica obstinada y recurrente de los poseedores de grandes capitales y riquezas”, analizan desde el kirchnerismo sindical. Según datos confiables, la Argentina es el tercer país, por delante de China, que se ubica en el podio de la fuga de capitales.
Ese dato, el de superar a China, da una medida de la desmesurada fuga de capitales estructural de la Argentina.
El proyecto que craneó Cristina, junto al jefe del bloque oficialista del Senado José Mayans, entre otros, busca evasores, con depósitos o bienes en el exterior. Si la Argentina consigue el acompañamiento de los Estados Unidos en esta posición, se ilusionan, aunque sea de manera implícita del Tesoro de los Estados Unidos, y si un sector de la oposición que en este caso no podría aducir que se está creando “un nuevo impuesto”, el FdT podría soñar con aprobar el proyecto, y aplicarlo. Con todo, dan por hecho entre los diputados sindicalistas del Fdt, “un sector de la oposición va persistir en su visión de defender a sectores económicos y sociales que le han hecho mucho daño a la Argentina”.
La movilización social, política y sindical podría colaborar para que este debate se instale y rompa una especie de chatura que hasta hoy predominó en la discusión dentro y fuera del FdT. Todo el debate, con la oposición, se cancelaba con ese principio que ellos esgrimen “no vamos a votar nuevos impuestos”; en este caso no podrán argumentar en ese sentido porque el proyecto se dirige a los evasores y no aplica impuestos que quienes ya han tributado.
La pregunta que todavía no tiene respuesta segura en mundo político sindical peronista, es cuánto apoyará o no la Casa Rosada el impulso de la penalidad a los evasores con dólares fugados en paraísos fiscales. Según distintas evaluaciones, el proyecto irá creciendo desde abajo hacia arriba, tal cual sucedió con el aporte extraordinario a las grandes fortunas: que tuvo su dilación, se estancó por momentos, pero que finalmente tuvo su envión y vio la luz.
>> Leer más: Hace 40 años, la CGT Brasil desafiaba a la dictadura
“Vamos a tener apoyos más o menos intensos para esta ley dentro del oficialismo. Recuerdo que hubo meses durante los cuales La Casa Rosada no emitió ninguna señal favorable a aquel proyecto (aporte grandes fortunas), sin embargo, se fue abriendo paso el proyecto, y finalmente todos los sectores se terminaron alineando detrás de esa iniciativa”, confió Yasky a LaCapital.
Prudencia táctica de las autoridades económicas, mayor o menor entusiasmo para acompañar esta iniciativa que va a generar desde ya, fuertes rechazos de sectores muy poderosos de la Argentina. Pero dan por hecho que tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados el bloque del FdT se va a alinear detrás de una idea que Cristina Kirchner ya había anunciado en la Plaza de Mayo, el último 10 de diciembre, y ante una multitud de 100 mil personas.
Precios y salarios
-Creció el empleo y bajaron levemente la pobreza, indigencia y desigualdad en el final de 2021, pero todo indica el verano del 2022 volvió a empeorar las cosas, ¿qué medidas espera el mundo sindical?
-Yasky: El descenso de los índices de pobreza y de indigencia, marca claramente que la convergencia de iniciativas para tratar de frenar la escalada de precios de la canasta básica en 2021 tuvo sus resultados y es el único camino para avanzar contra la desigualdad y la pobreza en la Argentina. Control de precios, crecimiento de la economía y mejora de salarios, los tres factores que pueden producir una señal positiva. También es cierto que el descongelamiento de las tarifas, el acuerdo con el FMI y la guerra de Ucrania nos pueden hacer retroceder el avance.
-Todo indica, la suerte política del frente gobernante se empieza a quedar sin tiempo, o revierte a corto plazo, o termina de perder lo que consiguió en 2019, ¿cómo lo evalúa?
-En un sector político del FdT pensamos que resolver los problemas de la pobreza y la desigualdad es urgente, del mismo modo que tener al Fondo Monetario con el aliento en la nuca también es otra urgencia: será imperioso mejorar la ecuación precios salarios para la supervivencia de este proyecto político.
>> Leer más: Daniel Yofra: "Para ser respetados, los trabajadores deben luchar"
- ¿Qué políticas imagina para aplanar la inflación y recuperar salarios?
- La tragedia de la guerra produce algunos efectos colaterales (aumento del precio de los commodities que produce la Argentina) que podrían ser una oportunidad para el país, si se toman las medidas adecuadas. El movimiento sindical, y sectores productivos pequeños asociados, tenemos que constituirnos en el sujeto social que ayude al gobierno a salir de esta suerte de relación ambigua que estableció con los sectores más poderosos del agro. La guerra militar está circunscripta en determinadas áreas, pero la guerra económica ya es planetaria: sin medidas concretas para evitar que suba de precios internacionales impacten en la economía local, se habrán evaporado todos los esfuerzos hechos con la hornalla encendida de los formadores de precios.
Una salida para el FdT
Una frase resume el pensamiento de los sindicalistas cristinistas; de la crisis del FdT se sale con iniciativas políticas que mejoran la vida del pueblo trabajador, algo que no está sucediendo. La discusión interna sola será ineficaz e incluso contraproducente, comparten.
El camino a recorrer, en el límite temporal que permite la crisis, sería “buscar la unidad del gobierno con iniciativas que permitan poner con absoluta claridad que hay un FdT que tiene representación de las provincias, en las cámaras legislativas y con voluntad de avanzar con acciones y medidas ejecutivas para el empleo, el salario, la accesibilidad de la canasta básica y la seguridad”, definen.
“Si nos enfrascamos en una discusión de nuestra inoperancia, no habrá ninguna componenda que nos salve del naufragio. Tenemos que revalidar el sentido popular originario del FdT y sacarnos de encima esa pátina que hoy tenemos, que no logramos mover la aguja de donde quedó clavada cuando Macri empobreció al país”, concluye, no sin dramatismo, el referente sindical principal de la Central de Trabajadores de la Argentina en el Congreso de la nación.
>> Leer más: Antonio Donello: "La pelea es por el salario y la salud"
No se trata necesariamente de moderación o radicalización; la determinación será avanzar “con los dientes apretados en la voluntad de resolver temas pendientes: y si surgen conflictos con el círculo rojo, habrá que asumirlos, y no dudar hacia dónde tenemos que ir”.