La 44ª edición del Dakar, la tercera en Arabia Saudita, se inició con una polémica que aún sigue y que los organizadores no quieren ni pensar. ¿Fue atentado al vehículo de asistencia del equipo Sodicars el del 29 de diciembre, que estalló 500 metros después de salir del hotel con 6 personas a bordo sin que hasta el momento se hayan determinado las causas? El saldo de “solo” el francés Philippe Boutron lesionado en sus piernas hizo que varios miraran para otro lado, como es habitual en la ASO cuando algo terrible pasa. El show empezó igual el 1º de enero y al cabo de seis etapas llegó el descanso y este domingo empezará la segunda mitad de una competencia que tiene un muy buen protagonismo de los argentinos, pese a que la legión que viajó al continente asiático fue de apenas 17 corredores titulares, uno de ellos corriendo con bandera estadounidense, el cordobés Pablo Copetti, quien tiene buenas chances de alzarse con el título o de coronar con podio. No podrá decir lo mismo el campeón Manuel Andújar, el único abandono criollo en una carrera de pocas deserciones y que habla entonces de dificultades relativas. Precisamente, la baja del de Lobos disparó otra de las polémicas que vienen afectando a los quads y las motos, la última de ellas haber hecho camino en el mismo recorrido que el día anterior corrieron autos y camiones. O sea, en huellas enormes que se tragaron a uno de los dos monarcas criollos. El otro, Kevin Benavides, aún no pudo estar a la altura, mientras que sí lo están haciendo los cuatro argentinos en autos, el Pato Silva en camiones y los dos de SSV, entre ellos el santafesino Pablo Macua.
La huella de Orly
En la categoría reina, la de los autos, Nasser Al-Attiyah tiene por delante un paseo para coronarse por cuarta vez. Caídos desde el primer día los multicampeones Stephane Peterhansel y Carlos Sainz por problemas propios, a los que luego se agregaron los lógicos de un auto eléctrico debutante como el Audi que igual mostró alta competitividad, el Príncipe va camino a una victoria segura y ya empezó a regular.
Mucho más porque su principal competidor, el laureado campeón de rally mundial Sebastian Loeb, sufre altibajos y de hecho en la última etapa no se lució él sino uno de sus compañeros de Prodrive, el argentino Orlando Terranova. El mendocino ganó la etapa, la 6ª suya en un Dakar, la primera desde el 2015 y si se dan algunas circunstancias bien podría pelear el acceso al podio. Está a poco más de media hora del segundo, el localYazeed Al Rajhi, 8º en la general.
El que hasta la 5ª etapa estaba haciendo un podio inédito para los argentinos era Lucio Alvarez. Pero el mendocino de San Rafael se perdió en el último especial con la Hilux y bajó al 5ª lugar de la general. Un regreso brillante sin dudas. Lo mismo para otro cuyano, Sebastian Halpern, que supo brillar en quads y está en el top ten de la general con el Mini que llevó al título Peterhansel en 2021. También es para elogiar a la dupla de los Yacopini, Juan Cruz y Alejandro, hijo y padre, que completan el cuarteto argentino y de Mendoza en autos, marchando 23º en la general, con Hilux.
No le encontró la vuelta
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Motos. A Kevin Benavides no le fue fácil el paso de Honda a KTM y aún no pude brillar. ¿Se asomará?
Cuando Kevin Benavides ganó el título en 2021 y fue el segundo consecutivo de Honda, se encendieron todas las alarmas en KTM, la marca austríaca dominadora en las dos ruedas por siempre. Por eso contrató al salteño para reverdecer los laureles que dejaron Marc Coma y Cyril Despres, pero hasta el momento no pudo hacerlo.
Benavides no puede moverse del 8ª lugar de la general y lo bueno es que está a solo 25 minutos de la punta que ostenta Sam Sunderland con Gas Gas, la marca española que quiere hacer historia también. Pero KTM tiene a Matthias Walker 2º y ahí vuelca todo su apoyo. A favor puede jugarle también que nadie fue lo suficientemente consistente, pero está claro que el salteño debe empezar a serlo si pretende repetir la gloria del 2021. El final está abierto y todas las marcas tienen chances de victoria como nunca.
Eso sí, tanto Kevin como su hermano Luciano que corre con Husqvarna (17º), se quejaron de controles de paso no detectados, tanto en la 1ª etapa como en la última. En esta fue protesta general que hayan mandado a correr a motos y quads sobre las huellas que dejaron las máquinas grandes.
En el rubro debutantes, excelente lo de Diego Gamaliel Llanos, 34º puesto que es premio a su regularidad. También Diego Noras en la 57ª posición y el 67º de Joaquín Debeljuh. Además, Matías Notti está cerca de meterse entre los 100 con una moto sin asistencia.
Al menos pudo contarla
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Cuatri. Andújar recuperaba pero se pegó.
Manuel Andújar se metió en una huella de un metro y medio de profundidad dejada por un camión apenas recorridos 10 kilómetros de la última especial y salió volando de su Yamaha Raptor, que quedó destrozado, como su ilusión de pelear de nuevo por la victoria.
Fue su primer abandono en un Dakar que se le presentó esquivó de entrada. Un problema de motor lo retrasó el primer día y desde ahí fue todo recuperación, ganando inclusive etapas para llegar al tercer lugar, detrás del francés Alexandre Giroud y de Copetti. Pero lo dicho, el viernes se acabó todo en un especial interrumpido a los 100 kilómetros por una pista destrozada. “Fue criminal”, llegó a decir el cordobés que marcha 2º en la general y con muchas posibilidades de victoria, ya que está a 4 minutos de la cima.
Copetti está radicado en Estados Unidos y ahí consiguió mucho apoyo para desarrollar los cuatri, por eso decidió correr con esa bandera (tiene doble nacionalidad).
Mientras, es loable lo que está haciendo el debutante mendocino Francisco Moreno con el 5º puesto del que no debería caerse porque el 6º está muy lejos. El chaqueño Carlos Verza quedó muy relegado pero como es una categoría que se achicó en beneficio de los SSV y vehículos ligeros, está 7º.
Los pilotos de cuatri, como los de motos, se quejaron mucho del recorrido de la última etapa y también hubo una gran polémica en el 5º especial, cuando parecía que la ventaja de Giroud iba a ser indescontable. Es que lo pararon por falta de asistencia de helicópteros justo en el tramo que los argentinos Copetti y Andújar venían descontando mucho al francés. Finalmente, después de muchos conciliábulos se optó por una decisión salomónica de considerar tiempos distintos y la categoría aún está abierta. Con el cordobés presto a dar el zarpazo.
Dos que la pelean
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SSV Gran debut del pampeano Zille.
En la categoría vehículos ligeros, como en los Classic que no corren por tiempo, no hay argentinos, pero sí en los SSV, la disciplina a la que cayeron varios pilotos de quads. Y en ella se destacan dos argentinos, ambos debutantes, el pampeano David Zille y el santafesino Pablo Macua.
Los dos vienen llegando al final de las etapas con el claro objetivo de culminar el Dakar, aunque Zille dio mucho más pelea y de hecho está 16º en la general. Mientras que para el piloto de Santa Fe capital, que la pasó más complicado, escaló hasta la 39ª posición.
En esta categoría seguramente iba a ser gran candidato Jeremías González Ferioli, pero un test positivo de Covid 19 antes de viajar le impidió participar de la carrera.
El Pato hace bandera
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Camiones. El Pato Silva recuperó punch.
El Dakar es la niña mimada para Juan Manuel Silva, que ya lo corrió 12 veces, la última de copiloto en SSV. Por eso este retorno al volante y en la categoría camiones que nunca había experimentado, es un premio a su constancia.
Y mal no le va. Por supuesto, el dominio insultante de los Kamaz rusos está fuera de discusión, pero el Pato atravesó graves problemas de potencia en su Man, los solucionó y cerró la última etapa 25º.
Argentina hace 2ª vuelta en el Dakar. La historia no se terminó de escribir.