Tres alumnos fueron premiados en una competición matemática
Con gran alegría —y el orgullo de la escuela y familiares— tres chicos rosarinos
recibieron la noticia de su sobresaliente actuación en un certamen internacional. Se trata de
Aldana Ramírez, Betina Gigante Rodríguez y Juan Ignacio Segura, quienes fueron distinguidos en la
14ª Olimpíada Iberoamericana de Mayo.
2 de agosto 2008 · 00:33hs
Con gran alegría —y el orgullo de la escuela y familiares— tres chicos rosarinos
recibieron la noticia de su sobresaliente actuación en un certamen internacional. Se trata de
Aldana Ramírez, Betina Gigante Rodríguez y Juan Ignacio Segura, quienes fueron distinguidos en la
14ª Olimpíada Iberoamericana de Mayo, una competencia internacional en la que participa la
Olimpíada Matemática Argentina (OMA).
Sin el auxilio de libros, apuntes o calculadora, los chicos rosarinos tuvieron que resolver en
tres horas los cinco ejercicios matemáticos de la prueba internacional, realizada en el mes de mayo
en nueve sedes del país. En Rosario, la actividad fue en el Instituto Politécnico, aunque los
resultados fueron dados a conocer recién a principios de este mes.
Divididos en dos niveles —el primero con chicos de hasta 13 años y el segundo hasta 15
años— del encuentro mundial participaron los alumnos que aprobaron en 2007 el certamen
regional de OMA y la Olimpíada Matemática Ñandú. Alumna de segundo año del secundario de la Escuela
Comunidad Educativa La Paz, Aldana Ramírez obtuvo la medalla de bronce en el segundo nivel del
certamen. En ese mismo nivel, Betina Gigante Rodríguez —de tercer año del Politécnico—
fue distinguida con una mención. En el primer nivel, por su parte, recibió una mención Juan Ignacio
Segura, estudiante de séptimo grado también del Poli.
Trayectoria olímpica. Con una larga trayectoria participando en este tipo de
competencias, los alumnos rosarinos destacaron a La Capital las dificultades de la
competencia, además de las diferencias que encuentran entre los conocimientos de matemática que se
ponen a prueba en las olimpíadas y la que aprenden en las aulas. “Hay diferencias, por
ejemplo, en la resolución de los problemas, porque en clases se usan siempre los conceptos que
enseña la maestra, en cambios en los distintos certámenes tenés que tener conocidos todos los
conceptos”, describe Juan Ignacio, de 12 años y ex alumno de la escuela San Francisco de
Asís.
Aldana, de 14 años, completa diciendo que además de los conocimientos teóricos “tenés que
tener también un poco de ingenio como para ir articulando todo lo que vas aprendiendo en la escuela
y buscar una solución a los problemas”. En el caso de Betina (15 años), la alumna del
Politécnico, cuenta que “en cierta forma”, le gusta más la matemática que se le
presenta en los certámenes “porque tenés muchas formas de hacer los ejercicios”.
Flamantes premiados en la Olimpíada de Mayo, los tres chicos de los colegios rosarinos
manifiestan desde ya su intención de seguir en un futuro participando de este tipo de competencias,
que como apuntan Aldana y Juan Ignacio, son espacios que “invitan a pensar de una manera
diferente”.