Educación
Sábado 24 de Mayo de 2014

Galasso: "Jauretche enseñó a ver el mundo con una mirada nacional"

El historiador y ensayista Norberto Galasso propone revisar la enseñanza de la historia

Norberto Galasso es historiador, periodista, ensayista, pero sobre todo pensador de la corriente de izquierda nacional con una prolífica obra en la que sostiene su "modo argentino y latinoamericano de ver las cosas". Escribió las biografías de personalidades como San Martín, Perón, Manuel Ugarte, Raúl Scalabrini Ortiz, Juan José Hernández Arregui y la del propio Arturo Jauretche (Jauretche, biografía de un argentino).

Con sus 77 años, da charlas y conferencias en universidades y en escuelas. Por ello plantea la vigencia del pensamiento jauretcheano. Porque si bien destaca avances logrados en los últimos años en materia educativa, manifiesta reparos a los planes de estudio, sobre todo en cuanto a la enseñanza de la historia, a lo que propone que se cuenten en las aulas al menos las distintas miradas sobre los acontecimientos del pasado, tal como detalla en su libro "La larga lucha de los argentinos".

"El pensamiento de Jauretche está vigente entre otras cosas porque aún no se ha logrado la revisión de los contenidos de la enseñanza, especialmente de la historia", sostiene Galasso a La Capital. Profundiza su análisis al advertir que "la educación ha avanzado en muchos aspectos, el gobierno se ha preocupado en distribuir netbooks para que se modernice la enseñanza y los chicos accedan más rápidamente a la información, y se ha avanzado en la metodología de la enseñanza". Sin embargo, entiende que "sigue vigente la vieja historia mitrista, aggiornada o matizada por los aportes de la corriente de historia social que encabeza Tulio Halperín Donghi".

"Esto —agrega— hace que los maestros digan «voy a dar clases de historia argentina» como si ésta fuera la única, cuando en todo caso deberían decir «vamos a dar una de las interpretaciones de la historia», porque son varias. Y explicar cuáles son las distintas corrientes".

—¿Cómo hay que recordar a Jauretche hoy?

—Hay que evitar un recuerdo edulcorado. Jauretche no se pretendía nunca jauretchista. Recuerdo que una vez tuve que presentarlo en una charla y le hice un elogio en esa introducción antes de que él hablara. Y por lo bajo me dijo: "Che, ¿usted me quiere hacer trabajar de prócer?". El consideraba que lo que aportaba era ver el mundo desde aquí. Es decir, en la enseñanza de la geografía, de la economía o de la historia partir de nuestras necesidades. Incluso planteaba modificar el planisferio y verlo desde nuestros intereses, no como una imitación o repetición de lo que venía desde el exterior. El caso máximo es el llamado "Descubrimiento de América", que hemos festejado durante años. Pero si somos América, ¿cómo nos íbamos a descubrir a nosotros mismos? Es decir, para Europa sí hubo un descubrimiento y una conquista, pero nosotros transportamos eso a nuestra enseñanza y terminamos diciendo una tontería, porque como americanos ya existíamos.

—El planteó una batalla cultural contra la mirada de cierta prensa e intelectuales. ¿Qué vigencia tiene esto?

—Mucha. Esto ha quedado muy claro recientemente, porque ahora muchos argentinos saben, como decía Jauretche, que no hay libertad de prensa sino de empresa, que la libertad no es para todos sino para aquellos que tienen la capacidad económica de tener un medio y expresar sus opiniones. Jauretche lo dijo hace años y muchos no le dieron importancia ni lo retrucaban. Hasta que apareció el libro de Althusser sobre los "aparatos ideológicos de Estado". Y como venía de Francia entonces fue tomado en cuenta y se empezó a pensar que la conciencia que uno tiene de los problemas está dada por la escuela, donde un chico pasa una cantidad de horas importante, y por los medios de comunicación, que han sido cuestionados últimamente por la ley de medios. Una ley que va a permitir en el futuro, en la medida que se vaya poniendo en práctica, una pluralidad de voces.

—A un joven que quiera acercarse a este autor ¿Por dónde le recomienda comenzar?

—Creo que en eso de ver el mundo desde aquí, no con ojos europeos sino con una visión nacional, argentina o latinoamericana, que es lo que él planteaba, hay muchísimas obras como el "Manual de zonceras", donde revela las mentiras que han imperado, o el libro "Política nacional y revisionismo histórico". De hecho su análisis sobre el medio pelo no lo hicieron los sociólogos, que debieron haberlo hecho. Y también la concepción de que él luchaba por el bienestar de sus paisanos no desde el nacionalismo sino desde una posición nacional, que se expresó en un tiempo en el yrigoyenismo, después en el peronismo y hoy pienso que Jauretche diría que se expresa, con todas las contradicciones del caso, en el kirchnerismo.

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