Un tribunal consideró que se lesionó su honor al publiar un falso romance entre el cantante y un
empresario de la moda
El Tribunal Supremo de España condenó al diario madrileño El Mundo a indemnizar al cantante
Alejandro Sanz con más de 30.000 euros (43.950 dólares) por haberle atribuido una relación
homosexual, al considerar que se lesionó su derecho al honor.
El alto tribunal ha estimado así un recurso que presentó Sanz contra la sentencia de la
Audiencia Provincial de Madrid, que había considerado en 2001 que los personajes públicos han de
soportar el derecho a la crítica y que el artículo reflejaba el “sentir general de la calle".
Con esa sentencia, la Audiencia Provincial revocó la que había dictado sobre el caso un
juzgado de Madrid, que en 1999 reconoció el derecho de Sanz a ser indemnizado al apreciar una
intromisión ilegítima en su derecho al honor.
El cantante demandó a Unidad Editorial, editora de El Mundo, por entender que un artículo
publicado “atentaba a su honor por atribuírsele romance con un empresario de la moda, lo que
implicaba acusarle de la condición de homosexual y porque, entre otras cosas, se le califica como
aventurero del sexo".
El Tribunal Supremo, que condena ahora a la editorial, al director del diario y a la
periodista Carmen Rigalt, señala que “con independencia de la aceptación social de la
homosexualidad, cosa que no es objeto de discusión", no es lícito, como señala la doctrina del
Tribunal Constitucional, “efectuar suposiciones sobre la vida privada de una persona".
Además, recuerda el alto tribunal, en el propio artículo periodístico se afirma que Sanz ha
querido siempre proteger su vida privada, lo que “está en su derecho de hacer, con
independencia de la evidente proyección pública en el ámbito de su profesión".
El Supremo concluye que algunas expresiones que contiene el artículo produjeron una verdadera
lesión del derecho al honor de Alejandro Sanz y que la libertad de información de los periodistas
demandados “no es ilimitada".
Además de la indemnización, el Supremo ordena la publicación íntegra de la sentencia en El
Mundo.


























