El sitio de internet YouTube recibe actualmente un promedio de carga de 10 horas de video por minuto, con lo que superó su propia marca de 7 horas por minuto registrada el año pasado, según indicaron fuentes de la compañía.

El sitio de internet YouTube recibe actualmente un promedio de carga de 10 horas de video por minuto, con lo que superó su propia marca de 7 horas por minuto registrada el año pasado, según indicaron fuentes de la compañía.
“YouTube es una comunidad y la misma comunidad se autocontrola”, sostuvo el director de comunicaciones de Google para América Latina, Alberto Arébalos, al ser consultado sobre los contenidos de pedofilia, discriminación o violencia, que pueden formar parte de ese material.
Una de las características de YouTube es que ofrece a los usuarios la posibilidad de denunciar si un video es delictivo, viola leyes vigentes en el país, de manera de dar de baja los contenidos que puedan infringir normas vigentes.
“En las webs saltan cosas que han pasado toda la vida”, apuntó el abogado español Carlos Sanchez Almeida, especialista en delincuencia informática, para agregar que “la diferencia está en el nivel de difusión que alcanzan estos contenidos”.
“Una paliza puede ser un delito de lesiones. Pero si esa paliza se publica en Internet, se convierte, además, en un delito de incitación a la discriminación”, señaló.
Las políticas de privacidad de las empresas de internet con base en Estados Unidos deben por normas de ese país estar en la primera página del sitio web.
Cuando un usuario de internet se suscribe a un sitio, gratuito o no, se le pide que incorpore una serie de datos, como el nombre de usuario y una contraseña y para poder activar su suscripción debe dar el visto bueno (generalmente clickeando Aceptar) a los condiciones de la política de privacidad o términos y condiciones de uso.
“Pero la realidad es que muy pocos usuarios leen esas condiciones de uso”, que normalmente incluyen si la empresa hará o no un historial de los sitios o actividades que el usuarios hace en internet.
En el caso de YouTube, amén de la política de privacidad a los integrantes de la comunidad se les aclara que “YouTube no admite contenidos pornográficos ni de sexo explícito” y sostienen que que trabajan “estrechamente con las autoridades” sobre contenidos que den cuenta sobre “cualquier tipo de explotación de menores”.
La empresa pide a la comunidad que no publique videos con contenido sobre “actividades negativas”, que van desde abuso a animales hasta consumo de drogas o fabricación de bombas, según reza en la página Instrucciones de la Comunidad YouTube, del mismo sitio web.
Las recomendaciones no sólo tienen que ver con temas de violencia explícita, fabricación de bombas o sexo explícito, sino que también advierten sobre la importancia de respectar los derechos de propiedad intelectual.
En ese sentido la empresa realizó acuerdos con firmas de contenido, por ejemplo Fox, para que sus materiales tengan una especie de huella digital que se replica aún en las copias ilegales y que advierte a la empresa si alguien sube ese contenido a YouTube.
En esos casos la empresa baja inmediatamente el video del sitio y le advierte al usuario que con su accionar estaba violando derechos de propiedad intelectual de otros. (Télam)



Por Claudio Berón
