El gol me sirve, es algo genial. Ese amistoso y la pretemporada me sirvieron para tratar de pasar más al ataque, que es algo que me gustó siempre y que hice habitualmente.
¿Picaste al vacío pensando que la pelota podía llegar a esa zona?
Ya veníamos atacando mucho por los costados, con las subidas mías y de Jacob y de Urquía luego cuando entró. Había muchos pases por afuera. Cuando vi que estaba la posibilidad del centro desde la derecha de Urquía intenté llegar por el otro lado, ya que el extremo de ellos no me seguía mucho. Por suerte la pelota recorrió el área y me pudo llegar.
No te proyectaste muy seguido durante el torneo, ¿la impresión fue que habitualmente estuviste contenido?
En reserva pasaba más. En este tiempo en primera intenté adaptarme, hacer lo más simple, por una cuestión de confianza, y de a poco irme soltando. Pero el tema del pasaje al ataque, los desdobles con los extremos por afuera y el uno contra uno me gusta mucho, así que seguramente irá siendo más fluido.
También del otro lado lo tenés a Méndez que pasa todo el tiempo y alguno se tiene que quedar.
Es una topadora cuando va para adelante. No lo podés mover.
¿Cómo fue tu participación en el gol de Rossi?
Veo que hay una jugada media sucia en el medio y no había mucha opción de pase adelante. Estaba bastante atrás, así que intenté picar. Le pegué el grito a Juani Sforza y me la dio con una pinchadita por arriba de los defensores. Partí con velocidad desde atrás de los defensores y pude tirar el centro atrás para que Genaro meta el gol.
¿Imaginaste que en el último torneo podías tener chances de jugar tan seguido y encima de titular?
No. Este año arranqué la pretemporada con la reserva. Hasta la fecha 3 entrenaba y jugaba con la reserva. Por la mala suerte de que se lesionó el Piri (Vangioni) contra River, jugué un amistoso entresemana contra Sportivo Las Parejas, me fue bastante bien y desde ese momento empecé a entrenar con la primera. Pude jugar contra Talleres y creo que también lo hice bastante bien. Fue todo inesperado. De un día para el otro. Contra River estaba en la platea viendo el partido como un hincha y a la semana siguiente me encontraba jugando de titular.
A medida que pasaban los partidos, ¿te preocupaba no llegar a responder a una exigencia tan grande como es la primera de Newell’s?
El primer partido intenté, entre otras cosas, disfrutarlo porque no me imaginaba que iba a seguir de titular, por una cuestión lógica de que no estaba adentro del plantel de primera. Con el correr de los partidos me hizo un cambio la cabeza y empecé a ver lo que significaba una primera división y toda la responsabilidad que tenía adentro y afuera de la cancha. Aparte, soy de Rosario, hincha de Newell’s y por esas razones lo vivo diferente.
¿Qué evaluación hacés de tu rendimiento en el último torneo?
Por la adaptación rápida que tuve que hacer y la preparación, sobre todo en la cuestión mental, me sentí muy bien. Tuve un mejor arranque. Después, no sé si fue una recaída, bajé un poco el nivel. En líneas generales me sentí muy cómodo y pude responder a lo que significa jugar en primera división. Obviamente hay muchas cosas para mejorar. Pero fue un paso importante.
Te tocó reemplazar a Vangioni por la lesión, ¿es de aconsejarte?
Sí, me ayuda bastante, en las prácticas, principalmente cuando terminamos los ejercicios o cuando hacemos una pausa. Te da indicaciones sobre lo que ve de uno. Afuera de la cancha también te aconseja cómo hay que ser. Cuando el Piri estaba lesionado y yo jugaba, antes de los partidos me hablaba y me tranquilizaba. Era importante para mí, más sabiendo la experiencia y trayectoria que tiene.
¿Cuáles son los laterales que observás con detenimiento?
En el aspecto defensivo siempre me fijo en Tagliafico. En la agresividad y la forma que tiene para defender, para ganar de arriba, para ir al piso. Después tuve la suerte de vivir en Newell’s la época de 2012 y 2013 cuando estaban el Piri y Milton Casco. Desde el aspecto ofensivo es increíble lo bien que juegan.
¿Coincidís que existe una similitud entre la postura de Tagliafico y la tuya al momento de marcar, estando encima del rival, pendiente de sus movimientos?
Sí, por el tema de ir al piso. Y, más que nada, por el hecho de ser tiempista, eligiendo el momento en el que encarás al delantero para marcarlo, en vez de que él te encare para quitarle la pelota. No solamente hay que fijarse en la pelota sino en las piernas y el movimiento que hace el delantero. Con un movimiento de piernas, sin tocar la pelota, te puede engañar y quedás fuera de jugada.
Te metiste en un equipo que tiene futbolistas con trayectoria, ¿quiénes son los que te ordenan, te indican donde ubicarte?
Los referentes, Lema o Pablo (Pérez). Por mi puesto, tengo cerca a Willer Ditta y hablo mucho con él. Tenemos muy buena relación, Me ordena mucho. Es muy explosivo, muy atento a los cruces y las coberturas. Todo eso a un lateral, que le cubran las espaldas, lo ayuda.
¿Fue difícil asimilar que el equipo no clasificó a los cuartos de final en la Copa de la Liga?
Dolió porque estuvimos muy cerca. Sacando tres puntos de los últimos seis nos metíamos. En la otra zona, Tigre sumó tres puntos menos que nosotros y llegó a la final. Pero, por lo que había sido Newell’s el año pasado, la campaña fue positiva. Se volvió a dar pelea y se ganó el clásico. El ambiente que se vivió semana tras semana durante los entrenamientos fue muy lindo. Disfrutamos de pelear arriba, aunque no lo pudimos coronar con la clasificación.
En las prácticas se ve a Sanguinetti que los estimula en todo momento.
Es un cuerpo técnico joven, que se adaptó al plantel, a los jóvenes. En el aspecto futbolístico, nos pide mucha intensidad. A la hora de perder la pelota, insiste en recuperarla rápido dentro de los 6 o 7 segundos. Cuando la tenemos, hay que intentar atacar rápido. Y si el rival es de esperar, debemos tener paciencia y encontrar los espacios. En la parte física, anduvimos muy bien y se notó en los resultados. En los segundos tiempos terminamos ganando partidos por ese tema.
Están a punto de comenzar un torneo más extenso que el último y por lo tanto de mayor exigencia.
Será un torneo bastante largo y con varias fechas entresemana. Habrá que sumar la mayor cantidad de puntos posibles para engrosar el promedio y aspirar a clasificar a una copa. En este momento estamos clasificando a la Sudamericana, estando ahí de la Libertadores. Volver a poner a Newell’s en el ámbito internacional sería algo lindo e importante para el club. Y además apuntar a la Copa Argentina. Son cinco partidos y también te da la posibilidad de jugar un torneo internacional.
¿Cuál es la mayor fortaleza de Newell’s?
Es un grupo muy unido. Hay una buena conexión entre los más experimentados y los más jóvenes. Eso ayuda mucho para que después, adentro de la cancha, te sientas cómodo y tranquilo. Es un equipo que intenta dejar todo, darse al máximo. En el juego quedan todavía muchas cosas por mejorar, pero en el tema actitudinal y en las ganas no falla.
¿Qué esperás en lo personal para el próximo semestre?
Seguir teniendo continuidad. Llegar a fin del año con la mayor cantidad de partidos jugados. Si mantengo el nivel y una regularidad será un año más bueno de lo esperado. Siempre tratando de mejorar.
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Sebastián Suárez Meccia / La Capital
"Corría para todos lados, como una flecha
¿Por qué el apodo de Flecha?
Cuando jugaba en el baby de Provincial me lo puso un técnico porque corría para todos lados y siempre iba detrás de la pelota. Soy más conocido por el apodo que por el nombre. Mi familia es socia del club. Una noche, con cuatro años, estaba haciendo jueguitos y me vio una persona que coordinaba en ese momento el baby de Provincial. Me invitó a una práctica y ahí arrancó todo.
¿Hubo alguien de tu familia que lo haya practicado y te incentivó a jugar?
Nadie de mi familia más cercana lo jugó. Tenía a mi abuelo, que jugó un tiempo en Central Córdoba y era bastante fanático del fútbol. Pero fue por gusto mío que empecé. Me gustaba la pelota.
¿Siempre lo hiciste de lateral izquierdo?
En el baby, en cancha de siete, jugaba de diez. En la predécima de Provincial, en cancha de once, jugaba de once, de volante por izquierda. Cuando fui a Newell’s pasé al lateral izquierdo.
¿Te sentiste cómodo desde el principio en ese puesto?
Obviamente, cuando sos más chico querés jugar de delantero, por diversión. Pero me fui adaptando al puesto. Aparte en Newell’s se usa mucho que el lateral ataque y parecía casi lo mismo que jugar arriba, así que me adapté fácilmente y rápido.
¿Cómo llegaste a Newell's?
Me llamó Hernán Llano (actual director de captación de juveniles del club) y en 2014 empecé a jugar torneos que se hacían los fines de semana con un grupo selectivo con chicos de afuera. Lo hice así hasta 2015. En 2016 comencé a jugar con la décima. En realidad debería haber arrancado en predécima de Newell’s, pero pedí jugar un año con mis amigos en Provincial en cancha de once. Es algo que quería vivir.
Para el futbolista nacido en Rosario, jugar en alguno de los clubes de la ciudad debe llevar a que se crucen un montón de sensaciones.
Tenés esa responsabilidad, pero a la vez disfrutás de algo único. Cuando te va bien, más en el club del que sos hincha, que seguís de chico, se disfruta el doble. En la ciudad el fútbol se vive de manera muy pasional. Siempre digo que si podés jugar en uno de los dos clubes de Rosario, por el ambiente con el que se vive, como no pasa en otra ciudad, por la gente, por el factor psicológico, estás en condiciones de hacerlo en cualquier lado.
¿Hablaste últimamente con tu tío, el Tata Martino?.
Más que todo en los primeros partidos, después de jugar contra Talleres, que fue mi debut. Antes del partido contra Atlético Tucumán charlamos en el estacionamiento de Bella Vista. Estaba un poco nervioso porque era mi primera vez en el Coloso. Fue una charla de media hora bastante tranquilizadora. Me habló de cómo hay que vivir el fútbol, de las presiones, me corrigió cosas del juego.
¿El fútbol te cambió?, ¿podés dedicarte a otras cosas?
El fútbol es un trabajo, pero intento hacer otras cosas. En este momento estudio inglés, con una profesora que está cerca de mi casa. Arranqué a fines del año pasado. En lo personal intento seguir haciendo lo que hice siempre, juntarme con amigos, tomar mate con ellos.