Sastre- Un nuevo episodio con tintes de culebrón se desarrolló en la última
sesión del Concejo sastrense. Un intercambio de palabras entre el presidente del cuerpo y el
público elevó el tono de las discusiones, derivó en un fuerte contrapunto verbal y empujones y
terminó en la comisaría, donde una militante del Frente para la Victoria asentó una denuncia contra
el presidente del cuerpo, Juan Carlos Martino (Frente Progresista), por "ofensa al pudor".
Esta contravención al Código Penal se dio cuando Martino, en el desarrollo de una acalorada
sesión y mientras exponía una edil representante de la bancada opositora, arrojó besos y guiñó el
ojo a una mujer que permanecía sentada entre el público, en su mayoría militantes del Frente para
la Victoria, que había concurrido a presenciar la sesión.
Para los oficialistas se trató de un suceso ofensivo mientras que para los concejales
opositores, sólo de una broma utilizada para “embarrar la cancha” y quitar la atención
de los temas centrales.
El episodio se dio en el marco de una larga disputa de corte netamente político entre las dos
facciones que integran el Concejo, originada en el desplazamiento del edil Albino Moreno (Frente
para la Victoria). El fondo de la cuestión se basa en la existencia de una deuda impositiva con el
municipio local de la vivienda que éste habita.
Según indicaron los ediles progresistas la acreencia municipal en concepto de impuestos y
servicios públicos sobre el inmueble de Moreno ascendería a 42 mil pesos. La pregunta que se hacen
los opositores es por qué el municipio no intervino en los procesos judiciales que se establecieron
para cobrar esa acreencia y se permitió que se remate el inmueble por una deuda muy inferior
–unos seis mil pesos- que conformaban los honorarios del representante legal del
municipio.
De ese modo, la casa cambió de titularidad y así se despejó la posibilidad de cobrar la deuda
con la Municipalidad. Basados en la existencia de la acreencia el bloque socialista inició un
proceso de remoción del edil deudor y lo desplazó de su cargo según lo impone la ley de
municipios.
Posteriormente, a través de una medida cautelar la Justicia ordenó reincorporar a Moreno. La
disposición fue fundamentada en la aparente inexistencia de la acreencia de la comuna sastrense
sobre la casa del edil cesanteado y en un procedimiento irregular para alejarlo del cargo.
La Cámara en lo Contencioso Administrativo Nº 1 de Santa Fe dispuso la suspensión de los efectos
de la resolución del legislativo sastrense que determinó el alejamiento anómalo y el inmediato
reintegro a su cargo de concejal.
Mientras tanto se llevaron a cabo sesiones con una larga sucesión de hechos insólitos en el seno
del Legislativo. Esto hizo que las miradas de la ciudadanía se posen sobre los nuevos capítulos que
suceden en cada reunión y en un segundo plano quedaron los temas a tratar.
Los ediles no logran retomar el rumbo para una marcha normal y de debate democrático que lleve a
fortalecer la estructura institucional de un organismo erosionado por episodios que la ciudadanía
tilda de “grotescos e indignantes”.