El dirigente socialista Oscar González aseguró ayer que las elecciones internas
del Partido Socialista (PS) de la provincia de Buenos Aires se realizarán "sí o sí" el 30 de
noviembre, pese a los incidentes ocurridos anteayer en el congreso nacional partidario.
González, vicejefe de Gabinete de la Nación, aseguró que
las internas del PS bonaerense "se hacen sí o sí" el 30 de noviembre y refirió el aval del juez
federal con competencia electoral de La Plata, Manuel Humberto Blanco.
"Va a estar abierta la posibilidad de que se presenten las
listas para renovar la conducción y los candidatos a cargos legislativos para 2009", indicó
González.
En ese sentido, señaló que "el sector que responde a (el
titular del PS a nivel nacional, Rubén) Giustiniani puede presentar una lista, si así lo
desea".
Anteayer debió suspenderse un congreso del partido en el
pabellón 6 de Costa Salguero debido a incidentes entre el sector que responde al oficialismo
partidario, cuyo titular es el senador nacional Giustiniani, y el sector que adhiere al gobierno
nacional. Al respecto, González consideró que anteayer "fracasó un intento de intervenir la
provincia de Buenos Aires mediante una intervención manipulada por el orden nacional"
partidario.
Saludó la suspensión del congreso, ya que a su juicio "era
lógico que se levante un congreso que nunca debió haberse convocado, que era falaz, capcioso,
inaudito y absurdo".
"Fue muy grave la agresión que sufrieron los delegados de
parte de la seguridad privada que contrató el orden nacional", evaluó González, y acusó que el
hecho de que los heridos fueran los bonaerenses Julio Fornelli, Alciro Ramos y Diego Lorenzo
"demuestra desde dónde vino la violencia".
"Pretendieron excluir a los delegados legítimos de la
provincia de Buenos Aires y creyeron ingenuamente que se iban a retirar. Pero hicieron valer sus
derechos", explicó.
Desde el oficialismo partidario negaron las agresiones y
dijeron que el sector K "llegó al predio con una actitud patoteril; entraron a romper vidrios y
hasta las mesas en las que se encontraban los cinco veedores judiciales que no tenían nada que ver
con el partido".