Política

López Molina, con el foco en la ciudad y en la seguridad

Roy tiene sólo 33 años, y un futuro que guarda promesas en el horizonte político.

Domingo 16 de Junio de 2019

“Tenemos una oportunidad histórica. Se definirá si estamos para evolucionar y vivir más seguros”. Con esa frase, Roy López Molina, candidato a intendente por Cambiemos cerró su campaña. Durante todo ese trayecto, hizo todo el esfuerzo posible para ubicar el foco de atracción en las problemáticas políticas locales.

   Hace dos años, con vientos muy distintos desde la Casa Rosada, este joven abogado y escribano cosechó casi 200 mil adhesiones, y parecía que tenía una alfombra de invitación tendida rumbo al Palacio de los Leones. Pero en la actualidad, el tablero de acción política cambió, por lo que debió remar contra el efecto rebote de la gestión nacional.

   Ante ese escenario, advirtió que esta será “una elección muy distinta” y direccionó su discurso sobre la inseguridad, el principal flagelo social que siguen reclamando con mucha preocupación los rosarinos ante cada consulta. “Yo soy el único candidato que no le tiene miedo a este tema”, remarcó una y otra vez López Molina, quien eligió mostrarse con la ministra nacional del área, Patricia Bullrich.

   En las elecciones primarias, López Molina consiguió casi 60 mil votos, y eso le sirvió para imponerse holgadamente en la interna con Jorge Boasso. Ahora va por más.

   Roy tiene sólo 33 años, y un futuro que guarda promesas en el horizonte político. Nació en Rosario, el 25 de julio de 1985, vive en barrio Refinería y tiene una hija de 2 años (Sol). Ya fue diputado provincial y en la actualidad transita su segundo mandato como concejal. Sobrio, medido, subraya su amor por Rosario. “No viviría en ninguna otra ciudad. Acá tengo todo: mi familia, mis amigos de la escuela y de la facultad, los de la política, y del trabajo social”, resaltó.

   Fruto de una familia de clase media trabajadora que “siempre miró la política de reojo”, este hincha de Boca Juniors, confiesa su pasión por el fútbol y su admiración por el Mono Navarro Montoya, quien lo llevó a ser arquero desde pequeño.

   De los rosarinos destaca que “tienen una valiosa combinación entre una natural fuerza emprendedora, que viene de su propia historia. Pero también una capacidad de resiliencia muy fuerte. El rosarino, aun en los momentos más complejos, ha encontrado la posibilidad de adaptarse y salir adelante. Ese perfil me lleva a tener una mirada esperanzadora sobre lo que nos toca vivir hoy. Es una ciudad que tiene todo para salir adelante”.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario