Política

La nueva conducción del PRO ya polemiza por la política de seguridad

Patricia Bullrich y Federico Angelini quedaron al frente del partido que fundó Macri. Reparos hacia las figuras de Frederic y Saín

Domingo 09 de Febrero de 2020

Sin interrumpir sus vacaciones, Mauricio Macri se hizo un tiempo para tomar la decisión de encumbrar a Patricia Bullrich como la nueva jefa política del mayor partido de oposición, el PRO. "No lo esperaba, fue una sorpresa, también un honor y una gran responsabilidad", valoró la ex ministra de Seguridad a La Capital. La otra decisión tomada fue darle al PRO una mayor impronta federal, ampliando la representación en la conducción a los referentes provinciales que tuvieron un buen desempeño en las elecciones de octubre pasado. Santa Fe y Córdoba, las principales.

Ese criterio explica la incorporación como vicepresidente primero (el número dos del partido) del rosarino Federico Angelini, diputado nacional y ganador de la elección del distrito, encabezando la lista que acompañó la fórmula presidencial de Juntos por el Cambio (JxC) en Santa Fe.

"Seremos oposición fuerte cuando corresponda, de acuerdo a nuestros principios, sobre todo si el gobierno nos insulta, nos echa la culpa de todos los males; pero también vamos a ser amigables como en el caso de la ley por la deuda (que se aprobó el último miércoles en el Senado por unanimidad)", repitieron tanto Bullrich como Angelini consultados por este diario. Con todo, y más allá de las palabras previsibles de ambos dirigentes, la decisión de Macri de nominar a Bullrich en la cúpula de su partido trajo un impacto político fuerte. La dirigente se posicionó en los últimos años como la representante más genuina del credo PRO, expresando sin tabúes el pensamiento de su jefe político, que por momentos evitó dar. Y en otros momentos, a veces trastabillando, de todos modos, lo dio.

Contracultura

La ahora presidenta del partido cifra en su capacidad y visibilidad —por encima del promedio de otros miembros del gabinete de Macri— la razón por la cual fue elegida: "Me tocó la tarea de construir una contracultura del kirchnerismo, en cuando a las políticas de seguridad y del combate al narcotráfico". Tampoco se escapa otro elemento decisivo: la vocación de Bullrich. Que soñó hasta último momento en acompañar a Macri en la fórmula presidencial. Finalmente, el elegido fue Miguel Pichetto, que llegó a la fórmula con la pretendida (y fallida) idea de captar el voto peronista.

En encumbramiento de Bullrich, todo indica, debilitará el margen de una conversación posible entre el oficialismo y la oposición, que se espanta por su matriz ideológica sobre el manejo de las fuerzas federales de seguridad, y por el impulso de la "doctrina Chocobar", entre otras. Por lo demás, la ahora jefa del PRO acredita una foja polémica en la valoración de los integrantes del Frente de Todos (FdT). Se contactó unas 20 veces al celular de Alberto Nisman en las ultimas horas antes de su muerte, mantuvo (mantiene) un vínculo aceitado con la Embajada de los Estados Unidos, con servicios de inteligencia, y con una parte de sistema judicial y de medios, empeñados en impulsar la persecución a dirigentes kirchneristas a través de noticias falsas (fake news) y causas judiciales armadas.

Caso D'Alessio

Respecto de un posible vínculo con el espía y falso abogado Marcelo D'Alessio, acreditado por imágenes, Bullrich explicó a este diario. "Lo vi una sola vez, me vino a pedir trabajo, enseguida me di cuenta de que era un chanta. Me decía que la Argentina es el país con la mayor producción de cocaína en el mundo, algo completamente inverosímil", explicó Bullrich ante la consulta sobre su vínculo con el ahora detenido D'Alessio.

La flamante titular del PRO también habló con LaCapital sobre el contrapunto que viene manteniendo en las últimas horas con la sucesora de su cargo, Sabina Frederic. La nueva gestión mostró unas estadísticas realizadas por el propio ministerio donde se observa un crecimiento exponencial de incautación de pequeñas dosis de drogas durante la era Macri. "Ellos (por el actual gobierno) descartan el combate al menudeo de drogas, nosotros creemos que es fundamental combatirlo, porque la pequeña escala genera mucha violencia"; y agregó: "Nosotros le dimos confianza a nuestras fuerzas para que hagan las cosas bien y actúen, y que no tengan miedo a que luego venga el Cels (Centro de Estudios Legales y Sociales)".

Sobre la situación de Santa Fe, respecto de la política de seguridad, Bullrich dijo: "Me pareció muy extraño que una persona como (Omar) Perotti elija a Marcelo Saín. Es un hombre estudioso que sabe, pero tiene anteojeras ideológicas. De todos modos, nosotros estamos para colaborar en lo que sea, y no querríamos que Rosario se convierta en la Sinaloa de la Argentina", alertó.

Obligaciones

Federico Angelini, por su lado, se mostró honrado por el lugar que tendrá en el nuevo esquema del PRO. "Nuestra obligación es reconstruir nuestra fuerza política en todo el país para llegar bien al año 21 y al 23, y volver a ganar las elecciones". Luego agregó que "el líder de JxC continúa siendo Mauricio Macri, allí lo puso la gente. Lo que cambio con la conformación de la nueva conducción es que desde ahora la decisión política sale de Macri y también de la conducción del partido".

El diputado nacional que asumió en diciembre se siente en sintonía con la presidenta del partido, y asegura que en el debate con el FdT por políticas de seguridad "dato mata relato". "Bajamos la tasa de homicidios a nivel nacional en cuatro años, aumentamos la incautación de drogas. Una salvedad para Santa Fe, que duplica la tasa de homicidios a nivel nacional, producto de la mala política que tuvieron los gobiernos socialistas".

Angelini destacó de Bullrich "la muy buena gestión que hizo en seguridad, y porque representa las ideas genuinas de nuestro partido". Sobre el ministro Saín de Santa Fe, Angelini se mostró decepcionado. "No está a la altura de las circunstancias del voto de los santafesinos. Ojalá me equivoque y que le vaya bien", culminó.

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