Política

"Hace un año y medio que vivo un infierno", dijo el empresario Leonardo Peiti

Imputado en libertad en la causa contra los fiscales Serjal y Ponce Asahad, Peiti afirmó que toda su vida se dedicó "al juego legal" y afirmó que pagaba un soborno mensual de unos cuatro mil dólares.

Jueves 06 de Agosto de 2020

El empresario Leonardo Peiti, imputado en libertad por integrar una banda dedicada al juego ilegal y que declaró como arrepentido en la causa en la que están acusados el exfiscal regional Patricio Serjal y el fiscal de Rosario Gustavo Ponce Asahad, dijo que pagaba mensualmente el equivalente a cuatro mil dólares para que "no prospere" una supuesta investigación en su contra. "Hace un año y medio que vengo viviendo un infierno", afirmó, y sostuvo que se decidió a "decir toda la verdad" porque estaba "acorralado".

"Con las cosas que se decían que se imputaban hacia mí, mi abogado me dijo que la única salida era contar toda la verdad", dijo Peiti en declaraciones a Telenoche Rosario, quien aseguró: "Tengo la tranquilidad total de que tengo toda una vida hecha en base al juego legal".

El empresario manifestó que "uno de los principales requerimientos para este negocio es no tener antecedentes penales", por lo que —aseveró— accedió a pagar una mensualidad. "Hace un año y medio que vengo viviendo un infierno. Ponce Asahad se enteró de que había una investigación en mi contra, me citó en un bar en Melincué y accedí a que, a través de una ayuda de dinero, todo eso no prospere", dijo.

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"Era algo como: yo te pago todos los meses y me vas pasando información, me cubrís la espalda. Preferí optar por pagar, capaz que fue mi error, no tendría que haberlo hecho", indicó, además de precisar que entregaba mensualmente "el equivalente en pesos a unos cuatro mil dólares mensuales".

Dijo que también sufrió "un atentado en un edificio, y fueron pasando un montón de hechos. Yo sentía una especie de seguridad y protección".

"En los medios decían que era un extorsionador, manejaba el juego clandestino. Pasé de ser víctima a ser un extorsionador. Todo el mundo me conoce y las cosas, gracias a Dios, se están aclarando, estoy tranquilo", manifestó.

Peiti dijo que tiene licencias para operar casinos electrónicos en distintos lugares del país y de modo virtual en Paraguay, por lo que sostuvo: "No tengo necesidad de estar en el juego ilegal". Afirmó que no tiene conexiones con la política, aunque admitió reuniones con senadores en busca de un convenio entre la Lotería de Santa Fe y la de Misiones para traer a la provincia el sistema de Video Lotería (VLT). "Todo fue sacado de contexto, eso es totalmente legal. Yo vengo insistiendo desde hace tres o cuatro años, pero la burocracia de Santa Fe para acceder a un permiso es terrible", remarcó.

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Aclaró que las máquinas tragamonedas que se encontraron en un allanamiento fueron compradas por él "hace unos 25 años, eran 250 maquinas de 1978, habrán quedado treinta que están ahí como reliquia".

"Nunca en mi vida pensé que iba a sufrir tanto. Sé que Dios me dio la fuerza para seguir adelante, sé que me está ayudando, mi corazón está en el lado de Dios", expresó el empresario, quien concluyó: "Tengo una hija hermosa que no se merece todo lo que estamos viviendo".

A su turno, el abogado de Peiti, indicó que "las evidencias son tan fuertes que se empezó a limpiar" el Ministerio Publico de la Acusación (MPA).

Y concluyó señalando que, a raíz de esta causa, "una institución importante de la provincia como el MPA se está depurando".

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