El gobierno designó ayer al general de división Luis Alberto Pozzi como nuevo jefe del Ejército en reemplazo del general Roberto Bendini, procesado por presuntas irregularidades financieras en una unidad militar de Santa Cruz.

El gobierno designó ayer al general de división Luis Alberto Pozzi como nuevo jefe del Ejército en reemplazo del general Roberto Bendini, procesado por presuntas irregularidades financieras en una unidad militar de Santa Cruz.
Pozzi se desempeñaba como subjefe del Ejército, es ingeniero y pertenece al arma de Comunicaciones (ver aparte).
Entre sus varios destinos, Pozzi pasó varios años en Rosario, donde comandó el entonces Batallón de Comunicaciones 601.
La presidenta Cristina Fernández aceptó pasar a retiro a Bendini porque la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia lo procesó por irregularidades en el manejo de fondos de la Brigada Mecanizada XI, con asiento en Río Gallegos, que comandó hasta mayo 2003.
El jefe de Gabinete, Sergio Massa, fue el encargado de anunciar, anteayer en la Casa Rosada, el pedido de Bendini para que se lo pase a retiro. La presidenta aceptó la petición y lo relevó del cargo a través del decreto 1.534. La designación de Pozzi la hizo mediante el decreto 1.535.
Muchas denuncias. Pozzi llega al máximo cargo del arma en medio de recientes denuncias por corrupción en varias áreas y unidades del Ejército e incluso se lo designó como jefe de la institución tras el procesamiento por peculado (malversación de fondos públicos) de su antecesor, un delito que contempla una pena máxima de diez años de cárcel.
A Bendini se lo investiga para saber si abrió o no cuentas paralelas al Ejército entre 2002 y 2003 utilizando fondos de la Brigada Mecanizada XI.
El reemplazo de Bendini por Pozzi se registró mientras la ministra de Defensa, Nilda Garré, se halla en Chile, participando en un desfile sobre "las glorias de Chile", una celebración que se realiza luego del aniversario de la independencia de ese país.
Desde el Ministerio de Defensa se informó que Garré, quien hoy regresa al país, el lunes mantendrá la primera reunión con Pozzi, quien ya se entrevistó con el secretario de Asuntos Militares de dicha cartera, Germán Montenegro, y repasaron la agenda del Ejército hasta fin de año.
En la Casa Rosada trascendió que Pozzi no figuraba entre los favoritos de Garré para ocupar el cargo.
Un avance. El fiscal ante la Cámara Federal comodorense, Horacio Arranz, dijo que el procesamiento de Bendini "es un avance" y que la causa "nunca se dejó de investigar".
"Continúa la causa con pruebas que han quedado pendiente; esto es un avance en la etapa del proceso, que va a permitir que el fiscal de primera instancia dictamine sobre si requiere la elevación a juicio o no", explicó Arranz.
Justificado. El presidente del Centro de Militares para la Democracia (Cemida), coronel retirado Horacio Ballester, aseguró hoy que el pase a retiro de Bendini se "justifica", porque aparentemente "las cosas no fueron tan limpias".
"La presunción de inocencia hasta que salga la condena está en la Constitución, pero de cualquier manera parece ser que las cosas no eran tan limpias, y se justifica que se vaya del cargo", enfatizó Ballester.
Más casos. Respecto de los otros casos de corrupción, Garré había ordenado el miércoles el pase a disponibilidad de 13 militares, entre ellos dos generales de la cúpula del Ejército, como parte de la causa judicial en la que se investigan presuntos actos de corrupción en compras que se realizaron en esa fuerza.
A comienzos del escándalo se pasó a disponibilidad a 31 militares y luego se sumaron otros 13. Habrá más, porque la sospecha es que la defraudación era un mecanismo bastante generalizado.
En agosto pasado cuando Garré sacó a luz presuntos actos de corrupción en el Ejército por compras irregularidades, el fiscal federal Eduardo Taiano tuvo indicios que permiten sospechar que en esa fuerza se simularon competencias entre oferentes.
La causa se encuentra en el Juzgado Federal Nº6, a cargo de Rodolfo Canicoba Corral.


Por Florencia O’Keeffe
