Condenas de Carrió, Macri, socialistas y De Narváez
La referente de la opositora Coalición Cívica, Elisa Carrió, pidió a la presidenta Cristina
Fernández la "suspensión de la resolución" de las retenciones móviles y que retire a las fuerzas de
seguridad de las rutas, como forma de "mantener la paz" en el país.
15 de junio 2008 · 01:00hs
La referente de la opositora Coalición Cívica, Elisa Carrió, pidió a la
presidenta Cristina Fernández la "suspensión de la resolución" de las retenciones móviles y que
retire a las fuerzas de seguridad de las rutas, como forma de "mantener la paz" en el país.
Además, responsabilizó al ex jefe de Estado, Néstor Kirchner, por la represión
que aplicó la Gendarmería en Gualeguaychú, y que instrumentó "el ministro de Justicia, Aníbal
Fernández".
"Solicito personalmente, y en nombre de la Coalición Cívica, a la señora
presidenta que, como garantía de un diálogo sincero, suspenda la resolución (número 115, del
ministerio de Economía) de marzo. Es la única garantía hoy para abrir un diálogo sincero", enfatizó
Carrió, en una conferencia de prensa que brindó acompañada por dirigentes de la fuerza, entre ellas
Margarita Stolbizer y Patricia Bullrich.
Capricho. En tanto, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, consideró
anoche que la presidenta Cristina Fernández, "por un capricho, está llevando al país por un camino
muy peligroso".
"La presidenta, por un capricho, está llevando al país por un camino muy
peligroso. Nos solidarizamos con el interior del país", manifestó el mandatario comunal.
Los once legisladores nacionales y provinciales del socialismo, encabezados por
el senador Rubén Giustiniani, realizaron una "convocatoria urgente a un espacio de diálogo
institucional en el cual el Congreso de la Nación debe tener un rol fundamental", además de
"repudiar enérgicamente" las detenciones de productores agropecuarios.
El diputado nacional del PJ disidente, Francisco De Narváez, por su parte,
advirtió que el gobierno "debe asegurar urgentemente la pacificación nacional" y calificó la
detención de Alfredo De Angeli como "una provocación muy peligrosa".
"Hay que parar esto ya, el gobierno está jugando con la paciencia del pueblo. La
detención de De Angeli es una provocación muy peligrosa. Se debe actuar con prudencia, convocar ya
a las partes y no concluir la reunión hasta encontrar la salida", consideró el legislador.
"El gobierno puso a la sociedad en su contra. El uso de la violencia después de
95 días deja ver a un gobierno desorientado y sin soluciones", concluyó De Narváez.