Una banda de al menos cinco hombres armados irrumpió ayer al mediodía en un
taller de chapería y pintura de barrio Bella Vista en el momento en que se realizaba el pago de
haberes a los empleados. En pocos minutos y sin lastimar a nadie los hampones se alzaron con 20 mil
pesos y luego huyeron sin provocar demasiado alboroto. Ese fue el segundo asalto a mano armada que
se produjo durante el pago de salarios en menos de 24 horas
El episodio de ayer no fue tan cruento como el del viernes,
pero sí más espectacular por la cantidad de asaltantes que participaron y el local elegido como
objetivo por los hampones. Se trata del taller Ters SA, de Alsina 2155, en el que desde su fachada
se ofrece un "servicio integral del automotor". Poco después del atraco, los propietarios
decidieron cerrar y enviar a todos los empleados a sus casas.
Actividad plena. El local posee un frente de unos 20 metros de largo. Además del
inmenso portón de acceso al lugar, sobre el lateral izquierdo se levanta una edificación cuya forma
se asemeja a un cubo gigante, donde están las oficinas administrativas. Las fuentes consultadas
ayer no pudieron precisar cuántas personas trabajan allí, pero de acuerdo a lo manifestado a la
policía por uno de los socios gerentes de la empresa el asalto se produjo cuando estaban todos los
empleados en el lugar.
En acción. La llegada de la banda se produjo a las 12.20. Al menos cinco hombres
de entre 30 y 40 años ingresaron por el portón y sin muchos preámbulos exhibieron revólveres y
pistolas, la mayoría a cara descubierta. Sólo uno se cubrió el rostro con una cuellera tipo polar.
De acuerdo al testimonio que brindó el directivo de la firma vestían ropa clara, pantalones de jean
y camperas oscuras. La gavilla se desplazó rápidamente por todo el taller y logró controlar a todos
los empleados y hacerlos tirar al piso boca abajo.
"No los ataron, se manejaron con amenazas directamente. Los pusieron con la boca
contra el piso y les gritaban que no levantaran la cabeza", comentó un vocero de la investigación.
Lo curioso fue que los delincuentes sabían quién era el encargado, de nombre Diego, al que
detectaron y fueron a buscar con el dato de que tenía el dinero. "Como si supiesen de antemano
quién era, lo encañonaron y lo llevaron hacia la parte superior donde está la oficina. El encargado
tenía los 20 mil pesos encima", sostuvo un vocero de la pesquisa.
Ese dinero, según aclararon las fuentes, estaba destinado al pago de sueldos al
personal. Una vez que obtuvieron el botín, los delincuentes escaparon sin llamar la atención de
nadie. Una versión indicaba que abordaron un Ford Falcon blanco que los esperaba en la esquina.
El caso es investigado por la seccional 13ª por razones de jurisdicción, pero
también colabora la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional II. "Hemos tomado ocho
declaraciones testimoniales en la comisaría y en el lugar. Nos faltarán un par más", contó ayer un
pesquisa cuando comenzaba a recolectar datos, a los pocos minutos de ocurrido el hecho.
"El paso siguiente será ver si los testigos pueden aportar datos como para
confeccionar fotofits o si pueden reconocer a alguien en los álbumes", agregó el vocero.
Antecedente. El asalto al taller de Alsina al 2100, donde los delincuentes se llevaron el dinero
destinado al pago de salarios, se produjo a menos de 24 horas de un hecho similar que tuvo idéntico
objetivo. Eso ocurrió a las 18.20 del viernes en una obra en construcción de Pellegrini al 300. Dos
hombres, que llegaron en moto, golpearon al pagador con la culata de un revólver y se llevaron 3
mil pesos y el dinero que estaba listo en 20 sobres para el personal. l