A cinco meses del lanzamiento del Operativo Bandera, que fuera puesto en marcha el pasado 2 de enero y que busca abordar las problemáticas de seguridad en la provincia, el gobierno nacional realizó un arqueo de caja. Entre lo más significativo, y quizás el más relevante, está el descenso en cuanto a los homicidios dolosos en el departamento y la ciudad de Rosario. La baja, tomando como referencia el año pasado a esta misma época del año, es del 59 por ciento. En 2023 se produjeron en el departamento Rosario al menos 258 asesinatos, el tercer peor año con más crímenes en la historia del departamento Rosario con una treintena menos de asesinatos que en el violentísimo 2022.
Si se toman como referencia los barrios más castigados en los últimos años _Empalme Graneros, Ludueña, Industrial (zona norte), Triángulo y Moderno, y Vía Honda (sudoeste), Villa Banana (geográficamente centro oeste), Tablada, General Las Heras, Villa Manuelita y Barrio Municipal (sur) el descenso en vía pública llega al 72 por ciento.
Un descenso que, como quedó demostrado a principios de marzo cuando en cinco días se produjeron el asesinato de cuatro trabajadores ajenos a cualquier conflicto, no alcanza para instalar en las calles la sensación de seguridad tan añorada por los vecinos y pregonada desde el poder político teniendo como principal escudera a la ministra de Seguridad de Nación, Patricia Bullrich.
Otro de los items expuestos en el informe que pone en números lo redituable del Operativo Bandera, y que tiene como punto de corte el 12 de mayo pasado, es la cantidad de procedimientos realizados por las fuerzas federales sobre el territorio: 367 con 304 detenciones. Según información proporcionada por la Secretaría de Lucha Contra el Narcotráfico y la Criminalidad, en estas intervenciones se secuestraron 107 kilos de cocaína, 85.5 de marihuana y más de 50.531 unidades de drogas sintéticas.
En cuanto a los precursores químicos, insumo necesario para "cocinar" o "estirar" droga, se incautaron 890 kilos de amoníaco al 28 por ciento; 14.225 kilos de hidróxido de potasio; y 26.260 kilos de ácido clorhídrico. Otros elementos incautados en los operativos fueron 56 armas de fuego; 42 autos; 29 motos y nueve camionetas.
Hechos e interpretaciones
Bandera es un operativo que la ministra Bullrich y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, pusieron en marcha una semana después de asumir en sus cargos en diciembre pasado y que se plasmó a partir del 2 de enero de 2024. La idea primogénita fue plantarse de manos contra la "operación de las bandas narco y contra las polirrubros" que habían generado en el territorio del departamento Rosario una espiral de violencia que superó los 200 asesinatos en los últimos cuatro años: 2020, 2021, 2022 y 2023.
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Otra situación a tener en cuenta a la hora de pensar este operativo es la entrada en vigencia desde el pasado 29 de diciembre de la ley provincial 14.239, de Adhesión a la Desfederalización Parcial de la Competencia Penal en materia de estupefacientes. Con esta nueva normativa, los delitos de "microtráfico" o "narcomenudeo", que hasta antes de la reglamentación eran competencia de la Justicia federal, pasaron a la órbita de la Justicia ordinaria de la provincia.
Otros elementos que ayudan a entender el rendimiento expuesto del Bandera es que Pullaro logró, no sin fricciones, sintonizar el Ministerio de Seguridad (bajo la mano de Pablo Cococcioni) con el Ministerio Público de la Acusación, cuya fiscal general es María Cecilia Vranicich. Y desde el lunes 6 de mayo pasado comenzó a aplicarse en Rosario el nuevo sistema acusatorio, que marca el Código Procesal Penal, en la Justicia federal. Con el nuevo sistema acusatorio quedó removida la facultad de investigación que hasta ahora tenían los jueces de instrucción y quedó en manos de los fiscales, en sintonía con lo que ocurre desde hace una década en el fuero provincial.
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En el contexto del Operativo Bandera desembarcaron en el departamento Rosario 1.755 efectivos de fuerzas federales.
Foto: Archivo.
Según el informe de la Secretaría de Seguridad y la Secretaría de Lucha Contra el Narcotráfico y la Criminalidad Organizada de la Nación, al departamento Rosario llegaron 1.755 efectivos federales, además de los de la Policía de Santa Fe y de la bonaerense (cuya cantidad de efectivos no fueron suministradas) y 172 medios logísticos.
En una primera etapa, desde del 2 de enero hasta el 14 de marzo se desplegaron en dos espacios territoriales. La zona 1 _Empalme Granero y Ludueña_ y la zona 3 (Tablada y General Las Heras). Posteriormente, desde el 15 de marzo en adelante y hasta el presente a la zona 1 se le agregó barrio Industrial, y a la zona 3 se le incorporaron Villa Manuelita y los monoblocks de Barrio Municipal. También se generaron otros dos territorios: la zona 2 B _Triángulo Moderno y Vía Honda_; la zona 2 C (Villa Banana).
En cuanto a los homicidios en la zona 1, 2 (B y C) y 3 la baja de asesinatos en relación a la misma fecha de 2023 fue 68,57 por ciento. Mientras que en el mismo lugar en vía pública trepó al 72,41 por ciento. En vía pública en todo Rosario la baja fue de 67,47 por ciento. Claro está que, ante la fragilidad que se vive en los barrios periféricos, el efecto erosivo que tiene el miedo a situaciones violentas ya conocidas no se podrá solucionar con un policía en cada esquina.
Pero los asesinatos de los taxistas Héctor Figueroa, Diego Celentano, el chofer de colectivos Marcos Daloia y el playero de estación de servicios Bruno Bussanich, ocurridos entre el 5 y el 10 de marzo, calaron hondo en el inconsciente colectivo de los rosarinos. Y la seguidilla de hechos de conmoción social, sin asesinatos, expone que el estado deberá esmerarse para generar un efecto de disuasión sobre el mundo criminal.
Respecto a los controles realizados hasta el 12 de mayo fueron sometidas a controles callejeros 489.421 personas; 232.065 autos y 141.495 motos. Hubo 376 detenidos; 232 autos retenidos y 1.344 motos incautados.
Procedimientos
El informe de rendimiento del Operativo Bandera se cierra con un listado de 21 procedimientos realizados desde enero pasado en toda la provincia, 15 de ellos en el sur de la provincia. El 30 de diciembre de 2023 tuvo lugar el operativo "La fruta prohibida" en el que Gendarmería incautó 56 kilos de cocaína en el peaje de General Lagos en un camión que transportaba cajas de bananas de Bolivia. El 23 de febrero la Policía Federal (PFA) detuvo al supuesto proveedor de armas de Julio Rodríguez Granthon, narco peruano con prisión perpetua en la cárcel federal de Ezeiza. El 25 de febrero la Policía Federal (PFA) desarticuló una red narcocriminal dedicada al narcomenudeo en las localidades de Piñero y Alvarez. Hubo seis detenidos.
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El 16 de marzo Gendarmería incautó 27 kilos de cocaína en dos operativos en jurisdicción de Totoras sobre la ruta nacional 34. En el primero encontraron 28 ladrillos de cocaína ocultos en el tanque de combustible de una camioneta conducida por un ciudadano boliviano. El segundo fue al inspeccionar un ómnibus proveniente de San Salvador de Jujuy. El 22 de marzo la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) incautó un kilo de cocaína en Villa Banana. El 27 de marzo fueron detenidas dos personas como responsables de amenazar al futbolista Angel Di María y su familia en el marco de una investigación sobre tráfico de drogas en Pérez.
El 11 de abril la PFA detuvo a Jorge Benegas, alfil de la organización de Esteban Alvarado, actualmente conectado al narco Rodríguez Granthon. Diez personas fueron detenidas implicadas en actividades de narcotráfico y lavado de dinero en Rosario y Funes. Se incautaron seis kilos de cocaína y una flota de vehículos. El 14 de abril efectivos de la PSA desarticularon una banda narco dedicada al fraccionamiento y venta de drogas cerca de escuelas. Fueron detenidos 17 supuestos miembros de la banda tras 21 allanamientos realizados simultáneos en Rosario, Fighiera y Arroyo Seco. Se incautaron metanfetamina, cannabis, cocaína, armas, dinero en efectivo y vehículos.
El 18 de abril PFA detuvo al padre de Cristian Nicolás "Pulpito" Avalle, acusado de liderar supuestamente los puntos de venta de drogas en Rosario y Villa Gobernador Gálvez, operando para Los Monos. El 22 de abril PSA desarticuló una banda narcocriminal en Rosario y alrededores en una acción que incluyó 30 allanamientos y la detención de 18 personas. Se identificaron conexiones con proveedores de Los Monos y un traficante de Salta. Los allanamientos se llevaron a cabo en Salta, Buenos Aires y Santa Fe. El 27 de abril la PFA detuvo a un individuo que legalmente poseía más de 1.300 municiones y se incautaron estupefacientes listos para la venta.
El 30 de abril Prefectura detuvo a tres dealers _dos mujeres y un hombre de 59, 34 y 46 años respectivamente_ y les secuestraron cocaína, marihuana y más de un millón de pesos en efectivo. El 4 de mayo la PFA allanó distritos puntos de Villa Moreno, desarticulando búnkeres y puntos de acopio. Siete personas fueron presas, incluyendo a una que ya estaba bajo arresto domiciliario monitoreada con tobillera electrónica. Entre los detenidos se encuentra un barrabrava de Newell´s conocido como "Pipi".
Y el 10 de mayo, último contabilizado en el informe, Gendarmería allanó distintos puntos en las provincias de Santa Fe, Corrientes, Misiones y Buenos Aires, vinculados con la banda de “Los Monos”. Tras más de dos años de investigación arrestaron a 11 individuos y se decomisaron armas, municiones, drogas, dinero en diversas monedas, oro, vehículos y teléfonos celulares.