Buenos Aires.— Miles de vecinos del conurbano bonaerense realizaron ayer
frente a la municipalidad de San Isidro una multitudinaria marcha en reclamo de mayores medidas de
seguridad, luego del asesinato del ingeniero Ricardo Barrenechea, ocurrido el martes pasado durante
un asalto a su casa. A raíz del importante respaldo, familiares de las víctimas de la inseguridad
redoblaron la apuesta y convocaron a una nueva manifestación para el 13 de noviembre a Plaza de
Mayo.
Barrenechea tenía 46 años y el martes pasado murió por los
cinco balazos que le disparó uno de los jóvenes que ingresaron a robar a su casa de Acassuso. Por
el crimen hay detenidos tres menores de 18 años, lo que generó un debate sobre la edad de
imputabilidad de los adolescentes vinculados a delitos.
Ese mismo día, en San Isidro, hubo al menos otros dos
hechos delictivos con similares características, lo que llevó a los vecinos a convocar a la marcha
de ayer para pedir mayores medidas de seguridad y el compromiso de los funcionarios a cargo de la
misma.
El reclamo fue destinado a la presidenta Cristina Fernández
de Kirchner, al gobernador bonaerense Daniel Scioli y al intendente de San Isidro, Gustavo Posee,
quien arribó a la Municipalidad junto al jefe de la policía, Daniel Salcedo, en medio de silbidos e
insultos.
Ganar la calle. El acto contó con la participación del titular de Red
Solidaria, Juan Carr, quien pidió "a los gobernantes más seguridad y mejor justicia" porque
"reclamamos lo que nos corresponde como ciudadanos, que es el derecho a la vida". Y remarcó que "la
calle no tiene que ser de los malos sino nuestra, de los que construimos".
Otro de los oradores fue el rabino Sergio Bergman, quien
puntualizó que "el dolor de San Isidro es de toda la Argentina" e instó a la ciudadanía a "tomar
protagonismo" y "levantarse de la pasividad" porque "es nuestro tiempo para que la patria se ponga
de pie y reclame paz".
A su vez, los familiares de las víctimas de la inseguridad
exigieron "justicia para todos" porque "ya estamos cansados de vivir tragedias, de que nos maten,
nos roben, nos violen y nos maltraten".
El petitorio elevado por los organizadores del acto apuntó
a la adecuación de las leyes "sobre responsabilidad penal de los menores", a la existencia de "un
sistema de reeducación social efectivo", y a la "real" existencia de una articulación con
municipios y organizaciones no gubernamentales.
A su vez, el representante de los vecinos autoconvocados de
San Isidro, Hugo Capenti, se mostró "sorprendido" por las miles de personas que se convocaron y
dijo: "Cristina (de Kirchner) escuche el mensaje, estamos pasando un pésimo momento, confíe en
nosotros y tome medidas firmes ya".
A su turno, el intendente de San Isidro dijo tener "vergüenza propia" por
los numerosos hechos de violencia ocurridos en la comuna y pidió que "los responsables de las
excarcelaciones y las leyes se hagan cargo" de la inseguridad. "Tenemos responsabilidad", reconoció
Posee y resaltó el "plan integral" de emergencia que debería ser aplicado en los municipios
bonaerenses.