Policiales

Rebajan pena a sicario que actuó por orden de empresarios farmacéuticos

Hernán Núñez había sido condenado a perpetua junto a Pablo Peralta por balear a un abogado, golpear a un médico y matar a un policía. Ahora le dieron 17 años

Viernes 09 de Marzo de 2018

La Cámara Penal confirmó la prisión perpetua a uno de los condenados en mayo pasado por una serie de hechos ligados a aprietes ordenados por empresarios farmacéuticos. En tanto rebajó a 17 años la pena al otro imputado en el caso. El fallo de los jueces Carolina Hernández, Carina Lurati y José Luis Mascali ratificó así la pena para Pablo Andrés Peralta, de 37 años, sentenciado por amenazar a un médico, matar a un policía y balear a un abogado, mientras que benefició a su cómplice, Hernán Matías Núñez, de 29, acusado por los dos primeros episodios.

Según se acreditó el año pasado en el juicio oral realizado a partir de la investigación de la fiscal Nora Marull, Peralta y Núñez fueron autores de dos "hechos independientes pero con una misma línea causal que tuvo como trasfondo turbios negocios farmacéuticos". La fiscal sostuvo que quienes hilvanaron esos ataques con otras agresiones a farmacéuticos entre 2013 y 2014 fueron los empresarios José Antonio Iborra, fallecido en 2016, y su hijo Juan Pablo, que pactó en juicio abreviado una condena a 6 años y 8 meses en prisión domiciliaria como instigador de esos ataques.

Saga

Los Iborra controlaban a través de titulares matriculados las farmacias Suiza, San Luis, Farmaciudad y San Juan. En agosto de 2014 los detuvieron por ordenar intimidaciones a otros comerciantes para que no abrieran locales cerca de los suyos. Según alegó la fiscal, "estaban dispuestos a todo para sus negocios espurios" y "se valían de terceros para el trabajo sucio", en este caso Peralta y Núñez.

El primer ataque de la saga fue contra el abogado Alberto Tortajada, en el palier del edificio de Montevideo 2026 donde tenía su estudio. El penalista representaba a Celia Lingua, dueña de farmacia San Juan, que arrastraba problemas económicos con los Iborra. Tortajada le pidió al abogado de los empresarios que "arreglen lo de Celia" para que no perdiera la farmacia. La respuesta de Iborra hijo le llegó a la mujer. "Te voy a matar a vos, a tu familia y a tu abogado".

Así, el 7 de septiembre de 2012 un supuesto cliente (Peralta) concertó una cita con Tortajada en su estudio. El penalista le abrió la puerta y cuando giró para llamar el ascensor recibió un disparo calibre 22 en la espalda y otro en un brazo. Se salvó porque al agresor se le trabó el arma.

El otro hecho por el cual condenaron a Peralta y Núñez ocurrió el 5 de febrero de 2013 en la clínica del médico Omar Ulloa, dueño de la cadena FarmaVip cuya casa había sido baleada un mes antes para que cancelara la apertura de un local en San Lorenzo y Maipú. Peralta y Núñez se presentaron en su consultorio llevándole una planta de regalo para luego golpearlo y robarle dos celulares Blackberry. "No abras el negocio. Soy el que te baleó tu casa de calle Santiago", le dijo uno de ellos.

Al huir, los sicarios se toparon con el policía Carlos Dolce que custodiaba esa cuadra vestido de civil y les dio la voz de alto. El policía pudo reducir a Núñez a quien le ordenó arrodillarse y desprenderse la camisa. Para la fiscal, éste sólo fingió una sumisión mientras Peralta arrojó una gorra al piso como maniobra distractiva y al agacharse a recogerla sacó un pistola con la que le disparó varias veces, además de apuñalarlo. Luego huyeron en un auto sin patente pero fueron detenidos tras una persecución en Colón y 27 de Febrero.

Por esos hechos, Peralta y Núñez fueron condenados como coautores del homicidio del policía Carlos Dolce triplemente calificado por alevosía, por críminis causa y por ser la víctima un funcionario policial.

Apelación

El fallo fue apelado y ayer se conoció la resolución de la Cámara. Sobre el ataque a Tortajada, los magistrados consideran acertada la sentencia del tribunal que condenó a Peralta como autor de los cuatro disparos contra el abogado penalista.

Sin embargo, tras remarcar que la postulada inocencia del acusado no puede progresar, los camaristas desestimaron la calificación de alevosía y confirmaron el resto.

En cuanto al hecho ocurrido dentro del consultorio de Ulloa, los jueces sostienen que "surge clara la tipicidad de amenazas coactivas del testimonio de la víctima" en cuanto que la agresión física y las expresiones intimidantes se orientaron a quebrar su voluntad, "lo que finalmente lograron al desistir éste de la apertura de la farmacia".

"Con la misma certeza se acreditó el robo calificado por uso de arma de fuego, luego reducido al grado de tentativa y en ésto último cabe dar la razón a los agravios de la defensa de Núñez. Ulloa es claro al describir el hecho, las lesiones, y el uso del arma, para (tras ello) llevarse los agresores dos celulares".

Finalmente, en cuanto al crimen de Dolce, la Cámara sostiene que "se bifurcan objetiva y subjetivamente. Núñez queda enfrentado a Dolce de rodillas y al ser éste baleado en su mano por Peralta, aprovecha para asestarle heridas de arma blanca, ninguna letal". El fallo indica que entonces Peralta le disparó directamente al policía y lo mató, accionar que "compatibiliza con una ejecución directa". Para los camaristas no queda acreditado un plan común entre los acusados para matar a Dolce. "Cada uno actuó por su cuenta según su propia voluntad y sin saber lo que el otro haría luego".

Además, para el tribunal quedó "claro que la decisión de matar fue tomada por Peralta en forma unilateral e inconsulta, y la ejecución fue llevada a cabo sólo por su accionar". Así, los jueces decidieron ratificar la condena a Peralta a perpetua, una pena "no desproporcionada en relación a la conducta sancionada".

Disidencia

En el caso de Núñez, la camarista Hernández votó en disidencia. Para la jueza "no puede ser eximido del resultado de la faena" porque los puntazos y disparos que refieren los testigos no lo excluyen del plan que (aunque tal vez espontáneo o tácito) se ejecutaba en forma conjunta. "La actuación permite endilgarles a ambos la responsabilidad en el homicidio en los términos del fallo" por lo que "deben responder como coautores de homicidio triplemente calificado y en función de ello la condena a prisión perpetua debe confirmarse".

Así, por dos votos a uno, la pena a Núñez fue rebajada a 17 años modificando la calificación por lesiones graves dolosas calificadas por alevosía, por ser la víctima un policía y críminis causa en carácter de autor; en concurso material con robo calificado por uso de arma de fuego en grado de tentativa, amenazas coactivas calificadas y portación ilegítima de arma de fuego, también en carácter de coautor.

presos. Peralta (izquierda) tiene perpetua, Núñez (derecha) fue beneficiado.

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