La Justicia de Rosario le dictó prisión preventiva efectiva para Lisandro Luis Romero, uno de los hermanos de Hernán Ramón "Lichy" Romero, quien ayer había sido acusado de haber participado de un secuestro en abril de 2020 de Orlando "Joselito" C., de 37 años, a quien lo raptaron desde la puerta de su casa en el barrio Nuevo Alberdi, lo llevaron a un descampado y lo hirieron a balazos.
El hermano de Lichy, de 21 años, fue imputado por el fiscal de Homicidios Patricio Saldutti por los delitos de privación ilegal de la libertad coactiva triplemente agravada por las lesiones causadas a la víctima, por la participación de tres o más personas y por la participación en el hecho de menores de edad.
A su vez, el investigador le achacó los delitos de homicidio doblemente calificado por el concurso premeditado de 2 o mas personas y criminis causa doblemente agravado, por el uso de arma de fuego y por la participación de menores de edad, en grado de tentativa y portación ilegítima de arma de arma de fuego en calidad de autor y en concurso real.
En continuación de audiencia, la cuál comenzó este jueves, Saldutti solicitó la prisión preventiva efectiva para el imputado a la cual la defensa se opuso. Pero más allá de eso, la jueza de primera instancia Paula Alvarez tuvo por formalizada la audiencia y dispuso la prisión preventiva efectiva por el plazo de ley.
De acuerdo a la investigación, la privación ilegítima de la libertad contra Joselito, hombre ligado a Los Monos, ocurrió el 4 de abril, alrededor de las 20, en Polledo al 3800, donde el imputado llegó o junto a G. F. H. y otros dos menores (ya imputados en el fuero de Menores) con quienes interactuó de manera premeditada, manteniendo comunicación en todo momento con Lichy, quien al momento del hecho se encontraba detenido en Unidad Penitenciaria Nº 6, ubicada detrás de la Jefatura de Policía de la Unidad Regional II en Francia al 5200.
Lo cierto es que Joselito salió de su casa para limpiar una sartén en la vereda cuando un Peugeot 206 gris estacionó a un par de metros. Tras una breve discusión con uno de los ocupantes del auto, se escuchó una detonación y la esposa de la víctima vio cómo se lo llevaban a la fuerza. La mujer llamó a los parientes de Joselito y éstos a la policía.
A la víctima la tuvieron retenida durante poco más de un par de horas en una precaria vivienda de Matheu 3405. Allí lo amenazaron para que entregara dinero en efectivo, títulos de propiedad de la casa y de su auto. Pero como Joselito no aflojaba, lo ablandaron a golpes de puño y con la culata de un arma de fuego, mientras se comunicaban con Lichy vía WhatsApp, de acuerdo a la versión de la acusación.
Más tarde, alrededor de las 22.30, Lichy ordenó que lo sacaran de la casa de calle Matheu y lo llevaran al Peugeot 206 gris. En ese momento otro hombre, a bordo de una pick up Ford F-100, se desplazaba por Juárez hacia la ruta nacional 34 para ingresar a la estación de servicios Centro Field, de Baigorria y avenida de Circunvalación.
Allí cargó combustible en un bidón y siguió por la ruta 34 hasta el kilómetro 4, donde se encontró con el Peugeot. Allí bajaron a Joselito y le ordenaron que corriera. Y mientras éste corría herido en una pierna, los tiratiros de Lichy comenzaron a dispararle con intenciones de matarlo, según la acusación.
Joselito finalmente cayó sobre la banquina y fue asistido por vecinos que se asomaron para ver qué eran esos balazos. El quinteto se repartió en los dos vehículos y se dio a la fuga por la ruta 34.