Un joven murió y otros dos quedaron gravemente heridos como consecuencia de un confuso episodio ocurrido el domingo a la mañana en el barrio Gráfico, en el extremo oeste de la ciudad. Según la información preliminar, dos de las víctimas estaban haciendo tareas de albañilería cuando les dispararon desde una moto.
David Quiroz, de 19 años (otro parte indicaba que tenía 27), falleció minutos después de ser trasladado al Policlínico San Martín mientras que Fabricio Ricardo F. seguía anoche internado en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca). En ese mismo efector se encontraba, en estado crítico por heridas de arma de fuego, Nicolas B. Este joven de 23 años estaba, en principio, sindicado como el posible agresor de los otros dos.
En la escena del crimen se recolectó material balístico de dos calibres, lo que indica se dispararon al menos dos armas de fuego distintas. Sin embargo, hasta anoche seguía siendo materia de investigación si hubo un enfrentamiento entre Quiroz y su amigo con el presunto agresor o si éste fue baleado posteriormente o en el mismo episodio por alguna otra persona. El hecho es investigado por la fiscal de Homicidios Marisol Fabbro.
Albañiles
Según la información recabada de fuentes judiciales y policiales, el violento episodio ocurrió minutos antes de las 11.30 de ayer, cuando varios llamados ingresaron a la central del 911 para dar cuenta de que en Magaldi al 8800 había varios hombres heridos de arma de fuego que habían sido trasladados a distintos efectores de salud.
En ese marco personal de Homicidios de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) comenzó con la toma de testimonios a vecinos y eventuales testigos. De las entrevistas se estableció que Quiroz y Fabricio F. estaban allí realizando trabajos de albañilería a unas diez cuadras de sus respectivos domicilios sobre el pasaje 1655 (al 9300 de San José de Calasanz).
Según los testimonios en un momento pasó por el lugar un tal “Tío Lucas” de nombre “Nicolás” a bordo de una moto Honda Wave roja y comenzó a disparar contra ambos jóvenes. No se indicó que si el agresor iba solo en la moto o si era acompañante de alguna otra persona.
Lo cierto es que David fue llevado por familiares al Policlínico San Martín, donde murió momentos después. El joven había sido alcanzado por balas en la zona del abdomen y el pecho. Por su parte Fabricio F., de 18 años, fue derivado al Heca con heridas de arma de fuego en las piernas que, según fuentes judiciales, hasta ayer no implicaban peligro de vida. No obstante, fuentes policiales señalaron que anoche estaba con pronóstico reservado.
En ese marco, mientras Fabricio era examinado en el Heca, sobre las 12.30 —una hora después del ataque anterior— ingresaba al mismo hospital Nicolás B. El joven de 23 años había sido llevado en un Fiat Uno rojo por su padre, quien dijo desconocer en qué circunstancias había sido baleado su hijo, que presentaba un balazo con orificio de salida en la zona abdominal. El muchacho pasó a quirófano y quedó internado en estado grave y con pronóstico reservado.
La fiscal ordenó, además de las medidas de rigor al gabinete criminalístico para iniciar la investigación, el relevamiento en busca de cámaras de vigilancia —además de testigos presenciales— que pudieran aportar alguna información sobre el o los agresores, pero de un primer examen surgió que no hay cámaras en la zona. También ordenó la asignación de custodia y la realización del dermotest a Nicolás B. con la intención de establecer si disparó.
Al respecto, en la escena del crimen se levantaron 15 vainas servidas calibre 9 milímetros, además de material balístico calibre 380. Eso da en principio la pauta de que se gatillaron al menos dos armas de fuego en la escena, lo que no aclara si hubo enfrentamiento entre Nicolás B. y los otros dos jóvenes.
En ese marco, y si bien no se puede descartar ninguna hipótesis, fuentes de la investigación policial no descartaron que se trate de un problema de familias de la zona.