Policiales

Otros tres casos con caracteres similares

Al menos otros tres casos con características similares al que condujo a la muerte a Marcelo Gíudici se recuerdan en Rosario en los últimos años más allá de las connotaciones sexuales que los mismos hayan tenido.

Sábado 06 de Julio de 2019

Al menos otros tres casos con características similares al que condujo a la muerte a Marcelo Gíudici se recuerdan en Rosario en los últimos años más allá de las connotaciones sexuales que los mismos hayan tenido.

• 17/4/12: Alberto José Habelrih, un reconocido artista y comerciante de 48 años, apareció degollado en su casa de Paraguay 987. Su cuerpo desnudo estaba en el dormitorio, sobre una cama de estilo, y con sus manos atadas a la espalda con precintos plásticos. La víctima había integrado el grupo Extravaganza y el Octeto Schubert. Según fuentes policiales, lo mataron con un profundo corte en el cuello. Además, la puerta de acceso a la casa no había sido violentada y quien ingresó y cometió el crimen habría conocido de la víctima. En el lugar no quedaron registros de violencia, aunque sí desorden.

• 22/02/16: El actor y director teatral Santiago Ariel Mercansin (también conocido como Santiago Buzzi), de 54 años, fue encontrado asesinado a golpes en su departamento de pasillo de Jujuy al 1800. Estaba semidesnudo, boca abajo y con un jean tapándole la cabeza. Los investigadores descartaron que el cruento incidente haya sido el desenlace de un atraco ya que el homicida no se llevó ningún bien. Además, la puerta de calle y la del inmueble estaban cerradas, por lo que se creyó que el atacante tuvo acceso a la propiedad donde la víctima vivía sola.

• 6/11/18: José Alberto Benítez, un peluquero de 37 años, fue hallado muerto en su casa de Buchanan y Alvarez Thomas, en La Florida. Tenía las manos atadas con cordones de zapatillas y sobre su cuello una remera blanca con la que fue ahorcado. Los médicos forenses constataron que había muerto por asfixia y no se hallaron elementos que hicieran sospechar un robo. Además, como en los otros casos, no había ningún tipo de desorden y ninguna abertura había sido violentada. En la habitación donde fue hallado el cadáver se encontraron dos copas servidas, lo que hizo suponer que el presunto matador era conocido de la víctima.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario