Policiales

Murió el policía baleado por un delincuente ayer por la tarde en Corrientes al 300

Tarde convulsionada por tiros en el cruce de Corrientes y Tucumán. Dos jóvenes señalaron a otro como quien los había asaltado días antes. El uniformado intervino y fue atacado.

Miércoles 09 de Marzo de 2016

Un hecho inédito, tanto por el lugar como por la hora y las consecuencias, se registró ayer a la tarde en Corrientes al 300. Un agente policial intentó detener al sospechoso de un robo ocurrido días antes y resultó baleado al enfrentarlo. Se trata de Mauro Mansilla, de 37 años, quien reviste en la seccional 3ª y anoche se debatía entre la vida y la muerte en la sala de terapia intensiva del Hospital de Emergencias luego de sufrir un paro cardiorrespiratorio.

Aunque todo se desencadenó ayer, el hecho que terminó con el policía baleado tuvo su inicio la pasada semana cuando "un hombre morocho y de unos 35 años portando un arma de grueso calibre" ingresó a robar a un comercio de Buenos Aires al 800. Luego de amenazar a la dueña del local y a su pareja, el maleante se alzó con el dinero de la caja. Una cámara interna de videovigilancia grabó la escena y las víctimas vieron una y otra vez esas imágenes. Fueron tantas las reiteraciones que lograron registrar las facciones del ladrón en sus retinas.

Perseguido. Así se llegó a la tarde de ayer cuando, alrededor de las 17, la pareja que había sido víctima del robo reconoció al asaltante mientras caminaban por el centro y comenzaron a seguirlo sigilosamente. La discreta persecución se inició en la zona de Mitre y Rioja y llegó hasta Corrientes al 400. La pareja, que prefirió no tomar contacto con la prensa, pasó por la proveeduría del Sindicato de Empleados de Comercio ubicada en esa cuadra y allí vieron que había un policía realizando un servicio adicional de custodia. Mauro Mansilla, tal el nombre del agente, cubre esa tarea desde junio de 2015 entre las 12 y las 21. No le dijeron nada en ese momento y continuaron su propia pesquisa.

Al llegar a Corrientes 377, donde se encuentra el Centro de Estudios Superiores (CES), un edificio antiguo de estilo francés que cuenta con una larga escalera y dos descansos, la pareja vio que el sospechoso subía y aguardaba a que le abrieran la puerta de acceso.

Entonces la pareja decidió volver sobre sus pasos hasta la proveeduría y le dijeron al agente Mansilla, a quien no conocían, que habían identificado al hombre que les había robado en su comercio la semana pasada. Tras asegurarle que era él y que no tenían duda ya que lo habían registrado en la cámara de su negocio, el agente tomó la determinación de asistir a las víctimas y se encaminó hasta el instituto educativo.

Tres tiros. María, la secretaria de la institución, llegó en ese preciso momento y según relató a La Capital pensó que el sospechoso "era alguien que buscaba información de nuestros cursos. Le pregunté qué necesitaba y en eso llegó el policía: «Te quedás ahí, no te movés», le dijo al hombre mientras llamaba por el celular al 911. Pero no alcance a ver si el policía sacó su arma o no", dijo la testigo.

"Cuando vi esa situación me asusté, di vuelta y bajé rápido los ocho o diez escalones que había subido y ahí fue cuando escuché tres tiros y vi cómo el hombre que estaba en el descanso bajaba tranquilo y se iba por calle Corrientes hacia el norte. Iba muy tranquilo, como si no hubiera pasado nada", acotó.

Mansilla cayó malherido en la puerta del CES y la esquina fue un infierno en pocos minutos. LLegaron de inmediato los dirigentes de Empleados de Comercio mientras los comerciantes de calle Corrientes llamaron al Sies, una de cuyas ambulancias arribó minutos después. El agente fue trasladado al Heca y al subirlo a la ambulancia aparentemente no presentaba signos vitales. No obstante llegó al centro asistencial con vida y luego de sufrir un paro respiratorio fue alojado en la sala de terapia intensiva con asistencia respiratoria mecánica.

Fuentes del Heca aseguraron que "la herida es de un arma de grueso calibre en el temporal derecho y la víctima presenta un estado de salud muy grave. Se le realizó una tomografía y se evalúa una posible intervención quirúrgica".

Conmoción. Volviendo al pandemónium de la tarde, alrededor de las 18 la pareja que había identificado al sospechoso aún estaba en el lugar del hecho, conmocionada. Mientras la mujer declaraba junto a un móvil policial, el hombre hablaba por su celular con quien supuestamente tenía los registros de la cámara de vigilancia del negocio: "¿Tenés la filmación? Mirá que hay un policía malherido. El registro es por 30 días, buscalo que está, tiene que estar", repetía desesperado.

En tanto el fiscal Patricio Serjal hacía el detalle de las cámaras de video y domos que hay en la zona para buscar elementos que ayuden a dilucidar el caso. "Las grabaciones nos van a permitir identificar al sospechoso. Hay varios negocios que tienen cámaras y está el domo de Corrientes y Tucumán", aseguró. Y, tras asegurar que "hubo un enfrentamiento entre el sospechoso y el policía", especificó que la causa quedaría a cargo de su par Ademar Bianchini.

Minutos después se desplegó en la zona un operativo de búsqueda que se desarrolló hasta el parque de España y los alrededores, pero hasta entrada la noche no había arrojado ningún resultado.

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