Policiales

Matan en robo a un suboficial de Fuerza Aérea

Un suboficial principal retirado de la Fuerza Aérea que trabajaba como taxista fue asesinado a balazos cuando se resistió a ser asaltado por delincuentes que le quisieron robar en la puerta de su casa en la localidad de Villa Luzuriaga, al sudoeste del conurbano bonaerense.

Viernes 18 de Enero de 2008

Buenos Aires.— Un suboficial principal retirado de la Fuerza Aérea que trabajaba como taxista fue asesinado a balazos cuando se resistió a ser asaltado por delincuentes que le quisieron robar en la puerta de su casa en la localidad de Villa Luzuriaga, al sudoeste del conurbano bonaerense.
  El crimen ocurrió ayer a la madrugada, a las 2.30, frente a su casa.
  El hombre, identificado como Oscar Gabriel Brassen, de 45 años, era suboficial principal retirado de la Fuerza Aérea Argentina y se desempeñaba en el Servicio Meteorológico Nacional en la sección Pronóstico en el Aeroparque Jorge Newbery. Además, trabajaba como chofer de un taxi en la Capital Federal hasta la medianoche.
  Según los pesquisas, Brassen había terminado de trabajar y llegaba a su casa para descansar, cuando fue sorprendido por al menos un delincuente que lo amenazó con un arma. Recibió un disparo en el tórax, a la altura de la tetilla derecha, y otro en su mano derecha, que le provocaron la muerte. Los delincuentes escaparon sin consumar el robo en un automóvil Volkswagen Golf con vidrios polarizados.

En la calle. Los vecinos encontraron al taxista muerto tendido en la vereda sobre un gran charco de sangre. La policía encontró debajo del cuerpo de la víctima una pistola 9 milímetros con la que se habría enfrentado con los delincuentes. También había entre sus pertenencias una billetera con un documento que lo identificaba como suboficial retirado de la Fuerza Aérea.
  Los investigadores creen que Brassen pretendió resistirse al robo, por lo que extrajo un arma, pero el ladrón comenzó a disparar y lo asesinó. “Se escucharon cinco disparos. Hubo cuatro disparos seguidos y uno después, como si lo hubiesen rematado”, dijo una mujer que también expresó que el hombre asesinado “era bueno, amable”.
  Los pesquisas explicaron en principio que el suboficial no llegó a disparar su arma. La víctima quedó tendida boca abajo y cuando los peritos de la Policía Científica dieron vuelta el cuerpo hallaron una pistola calibre 9 milímetros con su carga intacta. (Télam

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