A Ramón García lo chocaron con un auto cuando iba en moto por la zona oeste. Del auto bajó una persona que acribilló con varios tiros a este hombre que vivía en Empalme Graneros, donde meses antes habían asesinado a su hijo y a un sobrino. Cuatro años después de aquel crimen inserto en una bronca entre bandas, un hombre fue condenado a 12 años de prisión por haber conducido el auto que embistió a la víctima en el cruce de Navarro y Rodó. Fue considerado un partícipe primario del homicidio y aceptó la pena en un juicio abreviado.
La condena fue homologada el lunes por los jueces Lorena Aronne, Paola Aguirre y Gonzalo Fernández Bussy. La pena había sido acordada en un procedimiento abreviado entre el fiscal Luis Schiappa Pietra y la defensora pública Nora Gaspire. El condenado es Leandro Ezequiel Roldán, de 32 años y más conocido en Empalme Graneros por su sobrenombre de “Mojarra”. Según reconstruye la investigación, era parte de un grupo dirigido desde prisión por el condenado “Gordo Brian” González. Se considera que intervino en el crimen para vengar el asesinato de un hermano de Brian, un hecho que él había presenciado un año antes.
Mojarra fue considerado partícipe primario de un homicidio agravado por el uso de arma, además del delito de encubrimiento. Esto último por tener en su poder, al momento de ser detenido, una moto Honda Wave roja de 110 centímetros cúbicos que había sido robada.
Emboscada
Alberto Ramón García tenía 51 años. El 2 de mayo de 2019 iba en moto por calle Navarro hacia el oeste y al llegar a Rodó un auto lo chocó de atrás y lo hizo caer al asfalto. Del auto bajó un hombre que iba como acompañante, al que un vecino describió como “delgado, de campera negra y gorrita”. Se acercó a García que estaba indefenso en el suelo y lo mató con varios disparos. El testigo dijo que al regresar hacia el auto al tirador se le cayó el arma, la levantó y subió al vehículo: un Fiat palio blanco con vidrios polarizados cuya chapa patente quedó tirada en el suelo.
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García trabajaba en la zona de quintas del sur rosarino y al parecer ese día había almorzado allí con una hermana. Lo mataron a las 15.30, cuando volvía a su casa en su moto CG de 125 centímetros cúbicos. Fue a dos cuadras de la seccional 17ª de Fisherton y en los fondos del supermercado La Gallega de Eva Perón y Circunvalación. En el lugar se levantaron dos vainas servidas 9 milímetros, aunque los vecinos dijeron haber escuchado cerca de diez disparos. Entre las ropas de la víctima, que murió por una hemorragia abdominal, se encontró una bolsa con cocaína.
Ramón vivía con una joven con quien tenía un bebé de tres meses en Campbell al 800 bis. En esa casa, cuatro meses antes habían matado a su hijo Luis, de 30 años, y a un sobrino de 17, Kevin Ramírez. En ese feroz ataque del 30 de diciembre de 2018 también resultó herido Josué M., un chico de 16 años. El adolescente volvió a ser baleado en la puerta del centro de salud de Génova y Olavarría cuando buscaba asistencia médica.
En la escena de aquel doble crimen actuaron cuatro hombres en dos motos y el 12 de enero cayó como sospechoso un joven de 21 años apodado "Colo", imputado por la posterior tentativa de homicidio del adolescente. Ya por esos días la investigación apuntaba a "Mojarra" Roldán, descripto como una suerte de "gerente" de los negocios de narcomenudeo que manejaría desde la cárcel "Gordo Brian" González, condenado a 16 años de prisión por el crimen de Analía Rivero el 2 de noviembre de 2014 en la puerta del boliche Stone de Capitán Bermúdez.
El origen de la saga
La investigación determinó que el doble crimen fue una venganza por el asesinato de Mauro Ezequiel González, de 20 años y uno de los cuatro hermanos de Brian. El viernes 20 de abril de 2018 recibió un disparo en una pierna frente a un búnker de La República al 6300. Sufrió una infección irreversible y murió días después.
Por el crimen la madre de Mauro apuntó públicamente a “Choro Juan”, pariente político del asesinado narco Roberto del Valle “Tuerto Boli” Padilla y señalado como referente de otro de los grupos que disputaban la venta de drogas en el barrio. La madre de Mauro dijo que el día del hecho Choro Juan, quien tenía tatuado un triple seis en la frente y exhibió un arma de fuego, había ido a preguntar por su hijo. Cuando lo mataron, Mauro estaba acompañado de Mojarra Roldán, quien entonces declaró como testigo del ataque.
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"Choro Juan" era el apodo de Juan Jesús Sosa, a quien un año después mataron con 17 balazos dos hombres en moto. Lo atacaron cuando estaba dentro de su Volkswagen Gol gris en el barrio Talleres de Pérez, en Formosa al 800. Tres horas después, cerca de las 23.30, balearon la casa donde vivían su pareja y su hijo de entonces 6 años, en La República al 6300 de Empalme Graneros.
En venganza
Cuando mataron a García, sus familiares dijeron que “la bronca venía de ese lado”. Creen que tanto a él como a su hijo y su sobrino los asesinaron porque eran parientes de Choro Juan. Dijeron que cuatro días antes de la fatal emboscada, un domingo de elecciones, Mojarra había seguido a García en el mismo Palio blanco usado para tirarlo de la moto. El auto fue recuperado en diciembre de 2019 por un hombre que se dedica a la compraventa de autos. En una foto identificó a Roldán como el comprador. Recordó que el auto no tenía patente delantera y el paragolpes estaba chocado.
Con esos datos se libró una orden de captura y Roldán fue detenido el 18 de marzo de 2021 al mediodía. Lo apresaron dos policías cuando intentó evadir un control en Casilda y Teniente Agneta. Iba en una moto Honda Wave 110 roja que había sido robada cuatro días antes en barrio Abasto.
El crimen de Ramón García fue considerado parte de “una concatenación de hechos graves que parten del homicidio de González en manos de Juan Jesús Sosa”, dice el texto de la condena, que al fijar la pena de Roldán tuvo en cuenta que “los móviles que lo llevaron a participar del hecho son la venganza por la muerte de su compañero en manos de la banda rival”. En su favor se consideró en su favor su falta de antecedentes y la actitud de colaborar con la investigación.