años

Junta médica para examinar al acusado por el femicidio de María del Luján Peró

Marcos P. fue imputado el viernes de matar a su pareja. Primero fue a la cárcel pero luego lo derivaron por diez días a un neuropsiquiátrico.

Lunes 06 de Julio de 2020

Se llamaba Isabel María del Luján pero en su familia le decían Nadia. En el edificio de San Lorenzo 1217 la conocían por la conflictiva relación que mantenía con Marcos Elías P., su pareja desde hacía ocho años y quien el viernes fue acusado de matarla con una cuchillada en el cuello en medio de una discusión. Luego de una primera entrevista con una psiquiatra forense, a la noche fue trasladado desde la cárcel a un neuropsiquiátrico donde permanecerá internado por diez días. En ese plazo deberá realizarse una junta médica para determinar si es imputable.

Los testimonios que leyó en esa audiencia la fiscal Georgina Pairola describieron las vidas desmanteladas de dos personas con problemas severos de adicción a drogas. Era usual que escucharan discutir a la pareja en el departamento del 1º B, donde a las 0.30 del martes pasado se desató otra pelea. Según se reconstruyó, la mujer golpeó con una botella de vidrio en la cabeza a P. quien sufrió cortes en el cuero cabelludo y se lo reprochó.

Ultimo diálogo

Los vecinos escucharon ese último diálogo. "Mirá lo que me hiciste", dijo él, a lo que ella respondió: "Bueno, ahora vas a lo de tu mamá a que te cure". El hombre replicó "ahora vas a ver" y se hizo un repentino silencio. "Fue cuando no escuché más nada, como que se calmaron. Después escuché en la puerta a mi vecino pidiendo ayuda pero no salí porque me dio miedo", contó una vecina del mismo piso.

"Ayuda por favor que Isabel se cortó el cuello. Se me está muriendo, le sale mucha sangre", decía llorando P. en el palier mientras golpeaba desesperado algunas puertas. Un estudiante de medicina que vive en el segundo piso bajó e intentó parar la hemorragia: "La vi tirada en la cocina. Agarré un trapo azul y le tapé la herida. El no me dejó hacer más nada. Yo la toqué y no tenía más pulsaciones". La ambulancia estaba en camino pero Nadia ya había muerto. Tenía 39 años.

El viernes a la mañana Pairola imputó a P. como autor de homicidio calificado por el vínculo y de femicidio, ambas figuras con pena perpetua. El defensor Ezequiel Torres planteó que no hubo un crimen sino un accidente: dijo que su cliente iba con el cuchillo a un cuartito "donde se escondía cuando Nadia le quería pegar", la mujer se abalanzó sobre él y se cortó en un forcejeo.

El juez Nicolás Vico Gimena le dictó a P. la prisión preventiva por dos años y rechazó la internación pedida por el defensor. Sin embargo, a la noche le dio curso tras el informe de una psiquiatra forense que y dictaminó que el acusado no estaba en condiciones de permanecer en una cárcel.

El detenido, de 30 años, fue trasladado al neuropsiquiátrico Agudo Avila. El juez dispuso su "internación provisional por 10 días" y con custodia del Servicio Penitenciario "hasta que sea evaluado por la junta médica forense". Ese examen fue ordenado por los problemas de adicción del imputado.

Vidas vulnerables

P. se dedicaba a la venta ambulante. Había crecido en una familia de clase media de la que se distanció por sus problemas de consumo. Nadia, nacida en Venado Tuerto, era la tercera de cuatro hermanos de dos padres distintos. Sus hermanos contaron que ella comenzó con problemas de consumo a los 13 años cuando su padre murió de un infarto. De él heredó el departamento donde la mataron y a los 17 años se fue a vivir sola a Rosario con la intención de terminar el secundario. Hizo un curso de peluquería y quería estudiar derecho. Pero no pudo.

Con mucho dolor, sus hermanos dijeron que era "muy violenta", que consumía diariamente marihuana y cocaína y que ellos intentaron ayudarla pero "no pudo zafar". Tenía con su familia una relación esporádica y difícil: cuando iba a Venado Tuerto a visitar a su madre, una mujer de 74 años con problemas de salud, "era un calvario". "Siempre le dimos la posibilidad de que se rehabilite, pero ella no tenía esa intención. Entonces cortaba el contacto y se aislaba. Se refugió en esa pareja", dijo una hermana ante la consulta fiscal.

El retrato de esas dos vidas vulnerables se completa en las declaraciones de sus vecinos que los veían siempre solos, en conflicto y sin amigos. Contaron que discutían por las noches, que ella era conflictiva, que una vez amenazó con un cuchillo a una empleada de limpieza que quiso interceder en una pelea y en otra golpeó con una manguera a la portera.

"Siempre se peleaban así que siempre estábamos atentos. Una chica que vivía conmigo hizo denuncias y fue la policía. El lloraba y ella le decía «marica» y cosas así. No sabemos que pasaba ahí", contó el estudiante que asistió a Isabel en el final. "En el edificio le teníamos miedo a ella. Porque a quien se escuchaba gritar era a ella, siempre. El solo lloraba. Peleaban todos los lunes y una vez más en la semana. No sé por qué pero nos dimos cuenta de que siempre los lunes", agregó.

"No tenía trato con ellos. Ella casi siempre era muy chocante, asquerosa, te tiraba la puerta en la cara. No saludaba", relató una vecina que también los escuchaba pelear una o dos veces por semana, cuando llegaban "dados vuelta, drogados o borrachos. Ya había una queja en el consorcio pero no se podía hacer nada porque ella era la dueña del departamento".

En esas peleas, dijo, lo que se escuchaba era "maltrato de ella hacia él. El lloraba en el palier porque ella no lo dejaba entrar. Ella le decía inútil, que no servía para nada, que se fuera. A veces él le decía «terminala, no discutamos más». No sé si trabajaban.

La madrugada del martes, cuando la policía llegó al departamento la puerta estaba abierta. Había una gran cantidad de sangre, trozos de vidrio en el piso y un gran desorden. Isabel estaba tirada en la cocina con un corte de cinco centímetros en el cuello. Arrodillado junto a ella, P. le sostenía la mano derecha. No dejaba que nadie se le acercara pero antes de que se llevaran preso les dijo a los policías lo mismo que repetiría en la audiencia: "No la quería matar".

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario