Un hombre de 42 años fue imputado ayer por el intento de asesinato de un vecino al que baleó la noche del viernes en Puente Gallegos, en la zona sur de la ciudad. Se trata de Damián V., a quien achacaron también otros delitos por haber amenazado a la pareja de la víctima cuando intentó asistir a su marido herido. Al término de una audiencia imputativa realizada ayer por videoconferencia el acusado quedó con prisión preventiva por 90 días.
Por el mismo hecho, también en una audiencia a distancia, el consuegro de Darío V. fue imputado de encubrimiento agravado luego de que se le atribuyera haber escondido el arma usada en el ataque. Se trata de un policía retirado de 53 años identificado como Eduardo Z. que quedó con prisión preventiva efectiva por 30 días.
En ese marco, según fuentes judiciales, la víctima seguía ayer internada pero fuera de peligro.
El violento episodio se desencadenó la tarde del viernes en Puente Gallegos, una barriada que se extiende al oeste de Ovidio Lagos unas cuadras al norte del arroyo Saladillo. Según fuentes judiciales, el hecho tuvo al menos dos secuencias.
La primera fue sobre las 19.30 cuando Damián V. salió de su casa y amenazó a su vecino Ariel C., de 32 años, que estaba entrando a su domicilio ubicado a unos metros. Un par de horas después, sobre las 21.30, el acusado volvió a cruzar a la víctima en Biarritz y Copacabana y en este caso le disparó dos veces.
Ariel C. cayó herido con un balazo en el abdomen y otro en la pierna izquierda. Según los voceros consultados, cuando la mujer de Ariel intentó ayudarlo, el acusado le apuntó con un arma y la amenazó.
La víctima fue llevada por familiares hasta el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) donde según fuentes judiciales ayer se estaba recuperando. Mientras tanto, Damián V. era detenido luego de haber sido visto al menos por un testigo de identidad reservada que dijo a la policía que lo había visto disparar dos veces contra la víctima.
Más allá de la detención del sospechoso, los policías de la División Homicidios siguieron caminando la zona. De los testimonios recabados se fue perfilando la posibilidad de que en el hecho hubiera participado de alguna manera personal policial por lo que la fiscal de Homicidios Marisol Fabbro ordenó allanar la vivienda del imputado en Biarritz al 7700. En el lugar se encontraba la hija de 21 años de Darío V. y su pareja, un suboficial de la Policía de Acción Táctica (PAT) de 27 años identificado como Leandro Z.
En la casa se secuestró una pistola calibre 9 milímetros, dos celulares, una campera y material de interés para la pesquisa. Sin embargo no se ordenó la detención de la pareja, aunque el muchacho quedó en principio bajo la vista de la División Judiciales ante la posibilidad de que hubiera podido encubrir a su suegro.
La investigación continuó y en principio no se determinó que fuera el agente de la PAT el sospechado de encubrimiento. En cambio, la información colectada apuntó hacia el padre del suboficial, Eduardo Z. Según la investigación, este policía retirado de 53 años fue en su Volkswagen Vento a buscar a Damián V. quien subió al vehículo y se fueron con la intención de hacer desaparecer de la escena el arma que éste había usado para dispararle a Ariel C.
Con esa información los pesquisas obtuvieron la orden para realizar otro allanamiento, esta vez en Mar Chiquita al 3700, en el mismo barrio. Allí fue detenido Eduardo Z. y se secuestró un revólver calibre 32 y otra arma de fuego de guerra de fabricación casera. Sin embargo, el arma empleada por Darío V. para agredir a su vecino no había sido encontrada al cierre de esta edición.
A distancia
Ambos detenidos fueron imputados en dos audiencias distintas realizadas ayer por videoconferencia. En la primera la fiscal Fabbro le imputó a Damián V. los delitos de tentativa de homicidio agravado, amenazas coactivas calificadas, portación ilegítima de arma de fuego de uso civil, que fue la empleada en el ataque a Ariel C., y tenencia ilegítima de arma de guerra por la pistola hallada en su casa.
El juez de primera instancia Florentino Malaponte admitió las imputaciones formuladas por la acusadora y dictó prisión preventiva efectiva por el plazo de 90 días.
En una audiencia posterior fue imputado Eduardo Z. En este caso Fabbro lo acusó de encubrimiento agravado por el hecho precedente en concurso real con tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil y tenencia ilegítima de arma de guerra. En este caso Malaponte dictó la prisión preventiva efectiva por treinta días.