San Francisco (enviado especial).— La cartera, varias carpetas y otros
útiles escolares, ropa, documentación y la patente delantera del vehículo de Alejandra Isabel
Cugno, la directora de la escuela número 268 de Cañada Rosquín que desapareció misteriosamente la
tarde del lunes cuando volvía desde ese establecimiento a su casa de San Jorge, fueron halladas la
mañana de ayer en el pozo de agua de una precaria vivienda rural localizada a 5 kilómetros al sur
de la ciudad cordobesa de San Francisco. En tanto, del paradero de la docente nada se sabía anoche
mientras crecía la incertidumbre y el escepticismo entre los investigadores.
Alejandra tiene 42 años y casi la mitad de su vida dedicada a la docencia. Desde
julio del año pasado ejerce la dirección de la escuela de Cañada Rosquín y todos los días viaja
hasta allí a primera hora de la mañana en su auto, un Fiat Duna, desde la casa que comparte con su
mamá y su hijo de 5 años en San Jorge. El lunes repitió esa rutina pero sus familiares perdieron
contacto con ella después de las 17, cuando no los llamó para anunciarle el regreso. Por eso su
mamá, Belkis Bollati de Cugno, hizo la denuncia en la comisaría de San Jorge, que irradió el alerta
a la policía de la zona.
Primeros hallazgos. Los primeros indicios de la desesperada búsqueda aparecieron
la madrugada del martes cuando en una playa de estacionamiento de la ciudad cordobesa de San
Francisco, a 85 kilómetros de San Jorge, se encontró abandonado el Fiat Duna de la maestra. Al auto
le habían retirado las patentes y en su interior los peritos hallaron cabellos de Alejandra y otros
más largos y oscuros además de muchas hojas de álamo. El vehículo también presentaba vestigios de
su paso por caminos de tierra y rayones en sus laterales.
La búsqueda siguió durante todo el martes, cuando en un camino rural cercano al
casco urbano de San Francisco la policía encontró algunas prendas de vestir de la docente
desaparecida y un prendedor con su nombre que fueron reconocidos como pertenecientes a Alejandra
por el novio de la mujer. Para entonces, los pesquisas ya se mostraban por demás de preocupados y
extremaron los rastrillajes en toda la zona.
En ese marco, la mañana de ayer agentes santafesinos y cordobeses, dirigidos por
el jefe de policía de la provincia, Juan Luis Hek, allanaron una tapera deshabitada a unos 5
kilómetros al sur de San Francisco.
En el pozo. Con la ayuda de perros, los pesquisas encontraron en el pozo de agua
de la vivienda la cartera, numerosas carpetas y útiles que habitualmente utilizaba Cugno, la
patente delantera del Fiat Duna, una remera verde, una campera de jean celeste, medias y una
bombacha con un protector femenino.
"De la totalidad de las prendas y pertenencias de la maestra encontradas no se
desprende que haya sido víctima de un hecho de violencia", dijo una alta fuente policial
santafesina. Sin embargo hay indicios entre los restos hallados en el interior del auto de la
maestra que llevarían a suponer lo contrario.
Es que según peritos criminalísticos de Córdoba, en el interior del baúl del
Fiat Duna se hallaron cabellos de color similar al de la maestra y se detectaron abollones
ocasionados por golpes desde el interior del baúl. También se precisó que por las huellas sobre las
alfombras, habría viajado una persona en el lugar del acompañante y otra en la parte posterior.
Viaje de vuelta.Además de los dichos de algunos testigos, hoy trascendieron
detalles del posible itinerario que habría seguido la docente tras salir de la escuela de Cañada
Rosquín el lunes por la tarde. La directora habría levantado a un hombre que hacía dedo en las
afueras de esa localidad, sobre la ruta 66, con quien —según dos testigos oriundos de San
Jorge que también hacían dedo en el lugar— se saludó con un beso en la mejilla. A esa persona
la habría trasladado hasta el cruce con la ruta provincial 13, en Carlos Pellegrini.
Allí, otros dos individuos abordaron a la docente o los habría levantado en
forma voluntaria. Entonces, se estableció que el vehículo tomó por la ruta 13 en dirección al norte
(es decir rumbo a San Jorge) y desde allí se perdieron las pistas hasta que el auto fue encontrado
a las 3 de la mañana del martes cerca de la terminal de ómnibus de San Francisco. Al atardecer del
mismo día se hallaron varias prendas (un pantalón, una blusa y un prendedor con el nombre de la
docente) al costado de un camino rural.
Durante la mañana de ayer, la búsqueda se extendió al sur de las ciudades de San
Francisco y Frontera, donde se produjo el primer hallazgo y después de dos horas los sabuesos
encontraron el resto de las pertenencias en un antiguo pozo de agua. En tanto, durante la tarde se
rastrillaron campos ubicados en Zenón Pereyra, Esmeralda, Castelar, Sastre y San Jorge, en
territorio santafesino.
Paralelamente, familiares de Cugno y del novio de la maestra se largaron a
realizar su propia búsqueda en los alrededores de San Francisco, incluso en una vivienda abandonada
de esa localidad.
Acerca del destino de Cugno, la titular de la Fiscalía del 4ª turno en lo penal
de San Francisco, Leonor Faillá, dijo a LaCapital que "no se descarta ninguna pista, se siguen
numerosos hilos de investigación, pero no es posible arriesgar hipótesis. La presunción de
encontrarla con vida sigue en pie ya que no hay indicios que hagan suponer lo contario. No hay
rastros de sangre y la ropa hallada está en buen estado y limpia".