Buenos Aires.— Oscar El Rubio Lugo, último novio de Rosana Galliano, declaró ayer ante la
Justicia por el crimen a balazos de la joven ocurrido el 16 de enero pasado en un barrio privado
del partido bonaerense de Exaltación de la Cruz, y apuntó contra el ex marido de la chica, José
Arce, al señalar que la había amenazado de muerte. Al igual que el testimonio brindado por el
jardinero Daniel El Yanqui González, sindicado por el viudo como amante de Rosana, Lugo dijo que
Arce “era muy agresivo” y que la víctima “le tenía miedo”.
Lugo declaró como testigo ante el fiscal Marcelo Pernici y dijo que la
joven le había hecho escuchar un mensaje de voz en el que Arce la amenazó de muerte. El abogado de
Lugo corroboró la versión y señaló que en un mensaje, Arce “le había dicho que la iba a
matar”.
Lugo sumó así sus acusaciones contra el ex esposo de Galliano tal como el lunes
lo había hecho El Yanqui González, ambos sindicados por Arce como amantes de la víctima. En ese
contexto, el abogado del viudo, Ramiro Rúa, relativizó las versiones de los hombres sobre el
carácter violento de su patrocinado al señalar que “lo único que hacen es repetir lo que les
dijo Rosana”.
En declaraciones a la prensa tras su testimonio ante el fiscal, Lugo
señaló que la mujer “le tenía terror a Arce y no quería ir nunca a la casa”. Y señaló
que Rosana había sufrido “amenazas” de parte de su ex esposo. Además, contó haber
escuchado una grabación con la voz de Arce que decía: “A esta perra la voy a hacer
mierda”.
Lugo, quien salió cinco meses con Rosana, dijo que las versiones que
hablan de un millar de llamados al jardinero González, “son mentiras” de la defensa de
Arce. Según dijo, esos llamados fueron realizados por Arce porque González era empleado suyo.
“El siempre la amenazaba, terminaban discutiendo, era muy agresivo. No se sabía lo que podía
llegar a pasar. Y ahora yo ando con miedo, como perseguido”.
Además, dijo que Arce “está tratando de ensuciarnos. Ella decía
que la versión de los amantes se la habían armado porque él la quería dejar en la calle. Le investó
dos amantes y uno era el jardinero”. (DyN)



























