Policiales

"Desbaratar al autor no desmantela a la banda"

El jefe de los fiscales de la provincia, Jorge Baclini, dice que se debe apuntar a la matriz económica para que un grupo delictivo deje de operar

Martes 30 de Enero de 2018

"Desbaratar al autor no implica destruir la organización criminal". Con ese concepto, el fiscal general de la provincia, Jorge Baclini, advirtió que no basta con la caída del jefe de una banda para que ésta deje de ser operativa. "Esto debe hacerse sobre un trabajo sistemático, continuo y permanente", indicó el responsable del Ministerio Público de la Acusación (MPA) santafesino, para quien ese objetivo se logra deteniendo a cada uno de los integrantes a medida que cometen delitos o bien o actuando sobre la matriz económica.

El fenómeno de las empresas criminales que, aún precarias, siguen funcionando con sus líderes presos —quienes a su vez son captados dando órdenes por celular—, supone un desafío para los fiscales. ¿Cómo se posicionan los actores de la persecución penal frente a esteproblema? Según Baclini, la tarea no es sencilla pero básicamente supone operar sobre la base material de la banda: "Cualquier organización delictiva se mueve bajo la lógica económica, para lo cual le resulta importante contar con dominio territorial y con poder para ejecutar ese dominio".

"Las organizaciones criminales se mueven desde una lógica empresarial aún cuando su constitución pueda ser formal o informal —señaló—. Muchos de los grupos que trabajan en la ciudad de Rosario y que cometen delitos violentos, son organizaciones que se agruparon informalmente, a partir de una disputa de territorio para fomentar alguna economía delictiva, el microtráfico, el narcotráfico, los atracos a mediana escala, entraderas salideras y escruches", definió.

Organigrama

Un rasgo de esos grupos es que cuentan con un alto poder de fuego. Según Baclini, tienen a su vez una organigrama definido con un jefe, tres o cuatro primeras líneas, segundas líneas con una decena de integrantes y terceras y cuartas líneas que son los grupos más operativos. "Esto no quita que cualquiera de los integrantes pueda cometer delitos", aclaró.

"Cuando los jefes son encarcelados esto no implica que cesen en su función de diseñador de la estructura puesto que siguen actuando desde la cárcel, generando contacto con el exterior a través de celulares que en forma ilícita ingresan a los centros de detención ya que si bien no es delito, sí es una infracción administrativa", puntualizó el jefe del MPA. Otra forma de contacto es a través de las visitas.

Por esto consideró que "es importante qué se impida el funcionamiento de celulares en los presos o bien que esto sea regulado". Pero a la vez, el desmantelamiento de estas organizaciones supone, para Baclini, ir más allá del jefe: "Debe hacerse un trabajo sistemático deteniendo a cada uno de los integrantes o bien actuando sobre el lavado de dinero".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario