Buenos Aires.— Tres individuos fueron sorprendidos ayer dentro de un
maxikiosco cercano a los Tribunales del microcentro porteño cuando realizaban un hueco en una pared
para entrar a una joyería lindera. Los frustrados boqueteros fueron sorprendidos luego de un
llamado al 911 de una vecina, que escuchó desde su casa los ruidos y golpes provenientes del
comercio y cortó la aventura.
El episodio fue descubierto cerca de las 3 de la mañana en un local de Uruguay
568 en momentos en que los boqueteros utilizaban un taladro para romper la pared del maxikiosco y
desde allí pasar a la joyería "Danfer", situada en el 564 de la misma calle.
Al ingresar al local por la puerta de la persiana, efectivos de la comisaría 3ª
verificaron que la cortina estaba violentada y que en el interior del local, en un altillo, los
ladrones estaban abriendo un orificio.
Cuando les dieron la voz de alto, los boqueteros se mostraron dóciles y no se
resistieron: estaban cercados, no tenían por donde escapar y tampoco portaban armas.
Caja de herramientas. Al comenzar a requisar el lugar, los efectivos encontraron
un taladro percutor casero que había sido confeccionado con el motor de un lavarropas y que era la
principal herramienta que estaban usando para agujerear la pared. Sin dudas habían llegado con
decisión porque no les faltaban elementos: les hallaron mazas, cortafierros, barretas, llaves,
cadenas, tacos de madera, alargues, guantes, linternas y un cricket hidráulico.
Los investigadores presumen que los ladrones habrían llevado este último
elemento para tratar de robarse alguna caja de seguridad, además de las joyas, relojes y elementos
de escritura de primera calidad que se venden en ese negocio, ubicado frente a la parte trasera del
Palacio de Tribunales porteño.
Tras tomar conocimiento del robo a media mañana, el dueño del quiosco confirmó a
la prensa que "la denuncia la efectuó una mujer que llamó a la policía y los agarraron a los tres".
No obstante lamentó no tener la suerte de su vecino joyero.
"A mí me falta todo el dinero que robaron de la caja registradora y
cigarrillos", aseguró el comerciante sin dar mayores detalles de lo sustraído.
Los dueños también se presentaron en la seccional por el intento de robo del
local, que tiene 30 años en el mercado y otras dos sucursales en el centro porteño. Los detenidos,
cuyas identidades no fueron suministradas, son dos argentinos de 41 y 34 años, y un boliviano de
36, todos con antecedentes penales según la policía. l (Télam)